Las Provincias

CC OO quiere vincularse al mundo global

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Detalle del salón de actos de CC OO en Alicante, casi lleno, poco antes de empezar la conmemoración de los 50 años. / Joaquín P. Reina

  • La celebración del medio siglo en Alicante de la central sindical sirve para que el secretario Paco Molina abogue por «plantear soluciones al pueblo de modo reflexivo y comprometido»

Con música de dolçaina y melodías típicas reivindicativas como la Muixeranga, la sede de CC OO en Alicante se vistió ayer de gala para celebrar el 50 aniversario de su constitución en la provincia, algo que ocurrió en Valencia el 11 de diciembre de 1966 y, a continuación, en esta ciudad y el resto de comarcas. Al acto, presidido por el secretario general de CC OO-PV, Paco Molina, no faltaron miembros del tripartito de Alicante, ni de la otra central mayoritaria, UGT.

Molina destacó que esta efeméride era el reconocimiento vivo a una memoria histórica y colectiva de miles de personas «anónimas que desde sus centros de trabajo nos reclamaban, bien para afiliarse o para plantear los problemas propios del convenio colectivo y sus derechos más básicos». En este colectivo, Molina también destacó la colaboración que tuvo el PCE y la HOAC, así como «muchos curas obreros de todas las comarcas alicantinas».

Pero trató de quitarse de encima la «mirada melancólica» para abordar el futuro con «confianza». Para ello, el líder sindical de la Comunitat cree que deben restablecerse derechos laborales perdidos durante las últimas reformas laborales y subraya la necesidad que tiene el sindicato de «replantearse la coyuntura que vive la sociedad, en un momento económico global en el que los trabajadores ya no tienen en muchos casos un sitio físico». Habla de las nuevas realidades y retos que se le presentan a CC OO para «plantear soluciones al pueblo de modo reflexivo y comprometido» y alude directamente a los cinco millones de parados españoles, cuatro millones de autónomos, un 33% de población asalariada y empobrecida y un 65% de jóvenes sin posibilidad de acceso al mercado laboral. «Todas estas nuevas realidades no pueden ser ajenas al sindicalismo y son un gran reto para CC OO, porque los trabajadores ya no están organizados en grandes empresas, sino que dependen de un mundo global».

Antes del acto, que no se olvidó en su tramo final del compañero José García Quesada, Chamorro, fallecido el pasado verano, el exsecretario Manuel Giménez, entre los años 80 y 84 del anterior siglo, reconoció que «los comienzos fueron tiempos complicados, a lo que se unía la lucha por la supervivencia sindical entre UGT y CC OO, que fue malo para el sindicalismo en general, aunque se recuperó con los años la unidad de acción sindical». Señala como «reto» de CC OO la huelga general al primer Gobierno de Felipe González el 14-D de 1988.

En la asamblea participaron con intervenciones Paco Molina, Juan Moreno, de la Fundación Abogados de Atocha; Giménez y la secretaria actual, Consuelo Navarro, la primera mujer en la dirección de CC OO en Alicante. También estuvo -entre el público- el exsecretario José de la Casa, el dirigente que más tiempo encabezó CC OO en Alicante, un total de 17 años. No pudo asistir, según explicó el dirigente Bernat Asensi, de la ejecutiva de País Valenciano, el exsecretario Miguel Segarra. También asistió el histórico sindicalista de Elche Martín Carpena.

Pero la nómina de luchadores por las libertades laborales y sociales no quedaba en sus dirigentes. De la histórica y potente sección de CC OO en la antigua Inespal (que después fue Alcoa y ahora Aludium) se dieron cita todos los presidentes del comité de empresa: Antonio Gómez, Vicente Baeza, Andrés Maestre y Marcelino Hernández Cola, junto a los históricos 'cocos' de Inespal Pepe Ruiz y José Luis Orts. De la construcción no faltó el también veterano Paco Velasco. Al acto no faltaron el exsecretario de UGT, Óscar Llopis, y la actual secretaria Yaissel Sánchez, ni la dirigente Amparo Gómez. La representación municipal la pusieron el PSPV, a través de Carlos Giménez, y Guanyar, con el vicealcalde Miguel Ángel Pavón y los ediles Víctor Domínguez y Julia Angulo. Se habló mucho de la huelga de la construcción más recordada, en el 79, tras durar 38 días. Se levantaron puños medio siglo después.