Las Provincias

La Guardia Civil desmantela una red de explotación sexual de mujeres

Agentes de la Benemérita, durante una intervención en esta operación.
Agentes de la Benemérita, durante una intervención en esta operación. / Guardia Civil
  • La operación, completada en Alicante y otras provincias, se cierra con siete detenciones y la liberación de cuatro víctimas

La Guardia Civil de Alicante ha desmantelado, en el marco de la 'Operación Etéreo', un grupo dedicado a la trata de blancas con fines de explotación sexual, prostitución coactiva, blanqueo de capitales y pertenencia a grupo criminal. El operativo se ha desarrollado en varias provincias, incluida la de Alicante, y se ha detenido a siete búlgaros (seis hombres y una mujer), y edades comprendidas entre los 23 y 49 años. En esta intervención han sido liberadas cuatro mujeres que estaban siendo explotadas por la organización, según informó ayer la Comandancia de Alicante.

La operación se inició en marzo, cuando el Equipo Mujer-Menor (EMUME) de la Guardia Civil de Alicante tuvo conocimiento de la existencia de un grupo de personas que captaban a mujeres en otros países y posteriormente las trasladaban a España para explotarlas sexualmente. Los agentes determinaron que las víctimas eran captadas en entornos desfavorables y de pobreza de Bulgaria tras prometerles el pago de una determinada cantidad de dinero en un breve espacio de tiempo. En el caso de no convencerlas empleaban la violencia e intimidación.

Asimismo, la Guardia Civil pudo comprobar que las mujeres habían sido aleccionadas por la organización sobre cómo debían actuar en caso de un control policial o detención, cómo comportarse a la hora de ejercer la prostitución y qué tenían que hacer con el dinero que ganaban en los contactos sexuales con los clientes. Normalmente las ganancias obtenidas eran íntegras para el proxeneta, procurando éste la inversión mínima en la víctima y sus familiares.

Además, los agentes han podido verificar que la organización distribuía a las mujeres según su caché. Si estos consideraban que físicamente podían obtener muchos clientes, las llevaban a los denominados clubes de lujo y el resto eran trasladadas a la calle o lugares de menor entidad para ejercer la prostitución.

Para obtener mayores ingresos la organización desplazaba a las víctimas por diferentes puntos de la geografía española: Benalmádena, Las Palmas de Gran Canaria, Benidorm, Palma de Mallorca e Ibiza.

De los siete detenidos, tres han ingresado en prisión y los cuatro restantes han quedado en libertad con cargos, con medidas restrictivas de libertad. Uno de los arrestados, considerado el líder, ya había sido condenado anteriormente por trata de seres humanos en varios países y estaba siendo buscado a nivel internacional. En la explotación de la operación han participado Unidades de Seguridad Ciudadana (USECIC) de las diferentes provincias donde se han practicado las detenciones (Alicante, Málaga y Gran Canaria), agentes de las correspondientes Unidades Técnicas de Policía Judicial (UTPJ) y miembros de Policía de Bulgaria. Las investigaciones continúan abiertas y no se descartan más detenciones en los próximos días, en coordinación con las autoridades judiciales de terceros países.

La Guardia Civil ha llevado a cabo en lo que va de año un total de 54 operaciones en este ámbito, de las cuales 16 estuvieron relacionadas con la trata de seres humanos con finalidad de explotación sexual, 35 con trata de para la explotación laboral y 3 con matrimonios forzados. En estas acciones la Guardia Civil ha liberado a 226 víctimas y ha detenido a 122 personas. Esta actividad delictiva afecta cada año, según la Organización Internacional del Trabajo, a unos 2,5 millones de personas, en su mayoría a mujeres y niñas en todo el mundo, negocio que mueve unos 7.000 millones de dólares.