Las Provincias

Fomento abre la puerta a circular gratis por la AP-7 en la zona de obras de la Vall d'Uixó

Tramo de la AP-7 a su paso por la provincia de Castellón. :: lp
Tramo de la AP-7 a su paso por la provincia de Castellón. :: lp
  • La medida costaría cuatro veces más que el importe de la actuación de reasfaltado y requeriría el apoyo financiero del Consell

Alrededor de 50.000 vehículos al día sufren desde el pasado 4 de octubre las obras de acondicionamiento y reasfaltado de la variante de la Vall d'Uixó de la autovía A-7. Los conductores pueden optar por seguir por esta vía (transformada provisionalmente en un carril por sentido) o desviarse por la nacional N-340, aunque en ambas carreteras las retenciones son continuas desde el inicio de los trabajos de adecuación del firme. La tercera opción pasa por recurrir a la autopista AP-7 abonando el correspondiente peaje, con el consiguiente perjuicio económico. La alternativa ferroviaria, precisamente ahora, tampoco es la mejor opción, puesto que continúan las obras en la conexión entre Valencia y Castellón.

Esta situación ha llevado tanto a las asociaciones de transportistas y consumidores como a los ayuntamientos castellonenses afectados, la Diputación y hasta la Generalitat a reclamar alternativas al Ministerio de Fomento, reivindicaciones centradas, especialmente, en la liberalización de la citada autopista, al menos, hasta que finalice la actuación el próximo mes de marzo.

La respuesta del Gobierno central a estas exigencias la dio ayer el secretario de Estado de Infraestructuras, Julio Gómez-Pomar, abriendo la puerta a la posibilidad de establecer exenciones o bonificaciones a los conductores que utilicen este tramo de la AP-7, especialmente a los transportistas. «El ministerio está examinando esa situación, aunque bien es cierto que nunca se ha llevado a cabo la exención de peaje por la realización de obras necesarias de larga duración», matizó.

En esta línea, aclaró que, cuando hay un incidente en una autovía que requiere abrir una determinada autopista, el Gobierno «toma inmediatamente las decisiones oportunas para facilitar un tráfico fluido, pero no en lo que es la gestión de una obra».

Sin embargo, Gómez-Pomar reconoció que también existen algunos proyectos «que se han llevado adelante de desvío de tráfico de camiones, por ejemplo en la Rioja, en una zona en la que la autopista tiene casi un papel de circunvalación. En este caso ha habido bonificación o exención de peajes». Por otra parte, el secretario de Estado tiene claro que el coste para la Administración de estas actuaciones debe ser compartido por los gobiernos autonómicos. «En todos estos casos es importante subrayar que hay una participación financiera de la comunidad autónoma, son proyectos que se acometen entre la autonomía y la Administración del Estado porque repercuten especialmente en el ámbito de la comunidad», agregó. Fuentes del Ejecutivo aclararon que, según las primeras valoraciones, la medida supondría un coste cuatro veces mayor que el presupuesto que maneja la obra, de cerca de 3,4 millones de euros.

Pese a este importante desembolso, Gómez-Pomar indicó que la cuestión de liberalizar la AP-7 mientras se ejecuten las obras de la A-7 (en un tramo de unos 15 kilómetros entre Almenara y la Vilavella) «lo vamos a examinar, tenemos que valorar la conveniencia, la adecuación, el coste y, una vez examinado, tomaremos una decisión y se hablará con la comunidad autónoma». Aún así, añadió que ésta no sería una liberalización aislada, puesto que se están acometiendo obras similares en puntos de autovías que discurren en paralelo a autopistas en otros puntos de España.

Paralelamente, las obras ferroviarias que se vienen desarrollando entre Valencia y Castellón para la implantación del tercer carril siguen avanzando. Por un lado, el administrador de infraestructuras ferroviarias Adif anunció ayer que se acaba de iniciar la última fase de la variante en la estación de Nules-la Vilavella. Así, la conexión ferroviaria de Alta Velocidad entre Valencia y la capital de la Plana será una realidad en el primer trimestre de 2017, mientras que el servicio de Cercanías volverá a la normalidad en noviembre.