Las Provincias

El Arzobispado impulsa un plan para garantizar la libertad de enseñanza

Una profesora imparte una clase en un colegio católico. :: LP
Una profesora imparte una clase en un colegio católico. :: LP
  • Varias diócesis celebrarán un congreso en 2017 para fortalecer el ideario católico de los colegios y defender la asignatura de Religión

El Arzobispado de Valencia ha anunciado la puesta en marcha de un proyecto educativo que incluirá distintas actuaciones encaminadas a defender y garantizar «los derechos de quienes creen en la libertad de enseñanza». Al mismo tiempo las iniciativas que se quieren llevar a cabo buscan fortalecer el ideario propio en los centros católicos y el mantenimiento de las clases de Religión en los distintos colegios, tal como informaron fuentes de la Iglesia. La primera propuesta que se pondrá en marcha es el congreso previsto para 2017.

Con la finalidad de fijar los puntos de partida y empezar a diseñar las acciones, los obispos de las distintas diócesis de la provincia eclesiástica valentina, con el cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, a la cabeza ya han iniciado las conversaciones. Las fuentes consultadas destacaron que la confluencia de la provincia Valentina demuestra que la preocupación por los asuntos de la educación es la misma en las diócesis de la Comunitat que en las de las Islas Baleares.

La movilización que preparan todos estos territorios eclesiásticos nace de «un proyecto común de sensibilización» que a juicio del arzobispado surge de los agentes representativos en el ámbito de la educación y que son profesores, padres y comunidad eclesial. El arzobispado sostiene que lo que todos se han planteado a la hora de ponerse en marcha es el deseo de «despertar las conciencias y defender los derechos de quienes creen en la libertad de enseñanza».

Contexto de preocupación

Las propuestas que los prelados trasladaron al encuentro que según el arzobispado se celebró el lunes en Valencia se plantean en un contexto determinado por tres preocupaciones de la Iglesia en el ámbito de la educación. Fuentes próximas a las conversaciones aseguran que la primera de esas inquietudes es mantener en los propios colegios el compromiso católico y potenciar ese ideario en su acción educativa.

La segunda es garantizar a los padres «la libertad para elegir la enseñanza de sus hijos y también la asignatura de Religión» y la tercera, que los centros docentes de la Iglesia «dispongan de la libertad necesaria, dentro de la normativa correspondiente, para programar conforme a su ideario». El fin último que persiguen todos ellos es diseñar un proyecto de acción, «dirigido a alumbrar un nuevo modelo educativo en los colegios católicos y de la asignatura de Religión», aclara el arzobispado.

A la espera de que se vayan concretando las medidas a adoptar, ya se sabe que en 2017 se celebrará un congreso de todas las diócesis implicadas en la defensa de la libertad de enseñanza. En esa convocatoria se prevé la presentación de propuestas de cuya materialización se espera obtener la correspondiente «proyección pública».

De hecho, para conseguir la traslación a la sociedad del mensaje de esta movilización, los delegados de enseñanza anunciaron en el encuentro del lunes que «diversas nuevas asociaciones de profesores de Religión y de padres de alumnos han solicitado formar parte de un foro común y de integrarse en este proyecto».

Otra cuestión a la que los prelados prestaron atención fue la implicación de los colegios diocesanos en la acción social. El arzobispado apunta que los obispos recordaron que históricamente estos centros docentes vinculados al arzobispado han acogido «muchos escolares con riesgo de exclusión social procedentes de familias sin recursos y con dificultades de escolarización, buscamos que los niños no sufran discriminación y velamos por la igualdad social que deberían garantizar las instituciones, como también exige la Constitución».