Las Provincias

Un repetidor universitario puede pagar hasta un 400% más que en su primera matrícula

valencia. Un estudiante de las universidades públicas valencianas paga de media 20,39 euros por crédito en la primera matrícula, cantidad que va aumentando en las sucesivas hasta los 100,93 euros en la cuarta, lo que supone un incremento de casi un 400%. Según datos del curso 2015-2016 publicados por el Ministerio de Educación, el coste medio en la primera hace que la Comunitat sea la cuarta autonomía más cara de España por detrás de Cataluña (33,52), Madrid (27,30) y Castilla y León (23,34).

En el caso de la segunda matrícula, la media por crédito es de 35,68 euros, la sexta más alta de España; en la tercera la cantidad se duplica hasta los 75,70 (la quinta de mayor cuantía), y en la cuarta alcanza los 100,93 (la octava cantidad más elevada). Si se compara con la región más económica de media, que es Galicia, se puede afirmar que un valenciano que renueva matrícula puede llegar a pagar hasta un 197% más.

A nivel nacional, la diferencia entre las tasas autonómicas se consolida y agranda cuando suspenden asignaturas, ya que los repetidores de Galicia pueden llegar a pagar menos que los que se matriculan por vez primera en Cataluña o Madrid.

De hecho, Galicia es donde menos se penaliza económicamente a los repetidores. Un estudiante de sus universidades públicas paga de media 11,89 euros por crédito en primera matrícula; 16,46 euros en segunda; 26,63 euros en tercera y 33,93 euros en la cuarta y siguientes.

Eso sí, en el caso de Cataluña, la más cara, hay que tener en cuenta que los precios públicos se regulan en función de la renta del estudiante y pueden reducirse hasta un 50% respecto al máximo. Precisamente, la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas ha propuesto adoptar este sistema de manera global, pues los españoles se sitúan entre los universitarios europeos que más pagan por sus estudios.

En cuanto a la Comunitat, las tasas se mantienen en los niveles más altos de la historia, donde las dejó el PP. Desde el Consell se ha anunciado un plan para bajarlas progresivamente durante la legislatura, aunque aún no se ha concretado.