Las Provincias

Sanidad mantiene el retiro forzoso de médicos pese a prometer derogarlo en 2015

Personal de La Fe en su puesto de trabajo. :: irene marsilla
Personal de La Fe en su puesto de trabajo. :: irene marsilla
  • Sindicatos denuncian el incumplimiento y que el plan de recursos humanos para desbloquear la situación «está atrancado»

La jubilación forzosa de los médicos y otros profesionales sanitarios se mantiene, tal como denuncian varias formaciones sindicales. Ello ocurre más de un año después de que el actual equipo de la Conselleria de Sanidad llegara a la sede de Micer Mascó con el compromiso de derogar el decreto del anterior Gobierno -del PP- en virtud del cual el retiro obligatorio de los profesionales sanitarios se fijó en los 65 años.

Ahora la voz de algunos sindicatos se pronuncia para recordar que esta cuestión sigue pendiente y denunciar que «está parado» el Plan de Ordenación de Recursos Humanos (PORH), instrumento del que, según ha señalado Sanidad en distintas ocasiones, depende la solución a la jubilación forzosa, entre otras cuestiones.

El sindicato médico Cesm es una de las formaciones que habla de la situación. Asegura su secretario general, Andrés Cánovas, que las jubilaciones forzosas «siguen adelante» y hace hincapié en que el problema ante esta realidad es que la «decisión de jubilar a los profesionales depende del gerente de cada departamento, de ahí que en algunos se jubila más que en otros».

También Arturo Léón, secretario del sector de sanidad de CC.OO, refiere esta circunstancia cuando habla de «arbitrariedad, porque según el gerente se jubila más o menos». Rafael Cantó, presidente de Sanidad del sindicato Csif, abunda en la descripción de las demás formaciones cuando asegura que «siguen aplicando el decreto» que en su momento aprobó el gobierno del PP. Cantó también cuestiona la «discrecionalidad del gerente» de departamento de salud a la hora de decidir la jubilación o prórroga en el puesto de trabajo cumplidos los 65 años.

El debate que ha generado esta cuestión se desarrolla en un contexto en el que un buen número de profesionales que recurren su jubilación forzosa «están ganando y tienen que ser readmitidos en su puesto», tal como apunta Cantó.

El compromiso

El representante del Csif recuerda que quienes hoy se sitúan al frente del departamento autonómico «se comprometieron» a poner fin a la jubilación forzosa por el camino de la redacción de un PORH, algo que sostiene que aún no ha sucedido. La promesa que refiere Cantó formaba parte del programa de gobierno del PSPV, que también cita el secretario general del sindicato médico al hablar de la existencia del «compromiso político de terminar con las jubilaciones forzosas».

El documento de la formación política de la consellera de Sanidad, Carmen Montón, incluía en el apartado de Sanidad la derogación del decreto de jubilación forzosa. A la promesa en la línea de esa iniciativa siguió, en junio de 2015, la llegada de la formación socialista al Consell y en particular a Sanidad

Meses después, en marzo de este año, el Tribunal Superior de Justicia anuló parte del decreto de agosto de 2014 de la Conselleria de Sanidad que establece la jubilación obligatoria del personal sanitario a los 65 años. Días después, el departamento autonómico recurrió contra la anulación. Al hilo de esta actuación judicial el departamento que dirige Carmen Montón reconoció que pese a que el decreto no era de su agrado, la conselleria optó por recurrir para evitar «un vacío normativo» y una situación de «inseguridad jurídica».

Y adelantó que la propuesta que querían llevar a la práctica comportaba un plan de recursos humanos y otro decreto que sustituya al actual. Todavía hoy los representantes de los trabajadores esperan ver cerrado ese proceso. Arturo León lamenta que el PORH «está atrancado y no tengo claro que llegue a puerto», siendo un documento del que no sólo dependen las jubilaciones forzosas, sino también la determinación de factores como las ratios de personal o las funciones que tengan que desarrollar los profesionales, entre otras.

No es el criterio de CC.OO el único que cuestiona el ritmo del PORH. El Csif considera que ya ha pasado «mucho tiempo» desde que se empezó a hablar de ello y desde «antes del verano no se ha celebrado ninguna reunión». Cánovas, desde el Cesm, pone el acento en que «el plan de recursos humanos, cuando ya estamos en octubre, todavía no está y llevan un año de conversaciones».