Las Provincias

Imputan a un constructor de Elche un «cohecho masivo» a políticos de Murcia

  • El exalcalde de la capital murciana declarará el 8 de noviembre por el viaje de lujo a Estambul que pudo pagar Ramón Salvador, y un exedil lo hará el 10 por el presunto regalo de tres relojes

Ramón Salvador Águeda, un promotor ilicitano con importantes intereses urbanísticos en el municipio de Murcia, pudo incurrir en un «cohecho masivo» al agasajar con supuestos regalos y viajes de lujo a los tres máximos responsables del Urbanismo en el Ayuntamiento capitalino: quien era el alcalde, Miguel Ángel Cámara Botía; el entonces concejal Fernando Berberena Loperena, y el director de la Gerencia de Urbanismo, Alberto Guerra Tschuske.

Así lo afirma en un auto el juez instructor del 'caso Umbra' de supuesta corrupción en el Consistorio murciano, David Castillejos, quien acaba de citar como imputados por supuestos delitos de cohecho a las cuatro personas mencionadas. Cámara y Guerra tendrán que declarar el 8 de noviembre, y Berberena y Ramón Salvador lo harán el día 10.

Esta investigación forma parte de la pieza separada de Umbra que afecta a los convenios 20/2005 y 30/2005 y al traslado de tres granjas porcinas en la zona norte del municipio, por el que el Consistorio murciano se comprometió a indemnizar a los dueños de las explotaciones con casi 70 millones de euros (diez veces más de lo que los peritos estiman justificado).

Las diligencias ya habían desvelado tiempo atrás que el empresario Ramón Salvador Águeda, con intereses en esa zona y que impulsaba el Convenio 30/2005, podría haber hecho valiosos regalos a quien en aquella época era edil de Urbanismo, Fernando Berberena y, en concreto, tres relojes de lujo. Además, el ya exconcejal pasó un fin de semana junto a su mujer en un imponente yate de Ramón Salvador, el 'Ilicitannus', que tenía atracado en el puerto de Denia en septiembre de 2004. La publicación de las fotografías de esos días de fiesta causaron un gran escándalo en Murcia, sobre todo por haber tenido lugar unas horas después de que al promotor le fuera aprobado un plan parcial con casi 4.000 viviendas.

'Obsequio' llegado de Madrid

Las diligencias se ampliaron el pasado mayo, cuando la Fiscalía Superior de la Región recibió un 'obsequio' de sus compañeros de la Fiscalía Anticorrupción de Madrid: los datos de un viaje de lujo a Estambul, en un jet privado, en el que tomaron parte en 2008 el mismo promotor y su esposa, junto al entonces alcalde Cámara y su mujer, entre otras parejas. Solo el coste de cada pasaje se estimó en unos 7.500 euros, sin contar el precio de las noches de hotel y de los restaurantes.

Pero, además, el Fiscal Anticorrupción de Murcia, Juan Pablo Lozano, desveló que quien era jefe de la Gerencia de Urbanismo, Alberto Guerra, había participado en cacerías en España y en África junto al abogado Daniel Valenzuela, que en esa época realizaba trabajos para las empresas de Ramón Salvador. Guerra incluso aparecía en algunas fotografías de esas cacerías junto al propio promotor ilicitano.

En el auto que acaba de dictar, el magistrado Castillejos pone de relieve que los hechos investigados reúnen la apariencia de un «cohecho masivo» por parte de Ramón Salvador a los principales responsables del urbanismo municipal. Y concreta que, en el caso de Berberena, debe responder por los tres relojes de lujo que recibió de manos de Ramón Salvador y por el fin de semana en el yate; que debe aclararse quién abonó las expediciones de caza de Alberto Guerra y, por último, que Cámara debe dar explicaciones acerca de quien corrió con los gastos del viaje de placer en jet privado a Estambul.

Deja constancia el instructor que ese viaje se produjo el 8 de julio de 2008, justo entre el momento en que se aprobó provisionalmente una urbanización de Ramón Salvador en Murcia, lo que se produjo en octubre de 2007, y la fecha de su aprobación definitiva, que fue en septiembre de 2008.

Cuando Cámara prestó declaración en 2012 en calidad de imputado por el 'caso Umbra' y el convenio Nueva Condomina, negó haber tenido relaciones con promotores. Una afirmación que la revelación de este viaje a Estambul demostró que era falsa. Castillejos afirma a ese respecto que no puede atribuirse el lapsus a la falta de memoria de Cámara, «pues cualquier ciudadano o funcionarios normal recordaría las veces que ha viajado en jet de lujo a razón de 7.500 euros el pasaje».

Igualmente, el instructor considera que el exalcalde también debe ser interrogado acerca de la contratación de su cuñado, Gerardo Meroño, como arquitecto de las empresas de Ramón Salvador. Un nuevo dato que apunta a un aparente intento del constructor de agasajar a Miguel Ángel Cámara.

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