Las Provincias

Sanidad gasta 263 millones en actividades concertadas con empresas en 2015

La Conselleria de Sanidad gastó en 2015 un total de 263,2 millones de euros en actividad concertada con empresas privadas, según figura en la Memoria de Gestión de este año publicada por este departamento. De ellos, 180,6 millones correspondieron a actividad concertada y 82,6 millones por servicios que aparece como no concertada porque incluye «cuantías muy importante» de actividades cuyos contratos aún no se han renovado. Esta partida contabiliza también toda la actividad que se realiza con autorizaciones nominativas a pacientes con derecho a la atención sanitaria que no se ofrece desde los departamentos de salud.

Ante estos datos de facturación, la Conselleria señala que en 2015 se ha iniciado la revisión del marco contractual para garantizar «su estricto cumplimiento» e «intentar aumentar su grado de internalización» con el objetivo es «ir integrando de forma progresiva dichas actividades en el sistema público, realizándolas con recursos propios en la medida que sea posible».

De los 180,6 millones correspondientes a actividad concertada, la mayor cuantía fue para abonar el transporte sanitario, con 58 millones, Oncología con 50,5 millones, resonancias magnéticas con 39,4 millones, terapias respiratorias con 28,5 millones, Oftalmología con 2,9 millones euros y Rehabilitación foniátrica logopedia con 1,0 euros.

Asimismo, a esta cantidad se deben sumar las actividades no concertadas que ascienden a 82,5 millones de euros porque incluyen servicios de conciertos pero que no son contabilizados como tal porque los contratos han expirado y aún no se ha renovado como es el caso de la hemodiálisis ambulatoria, con 46,9 millones; el acelerador lineal de Elx, con 1,7 millones; la dispensación de metadona, con 2,5 millones euros o las técnicas de microcirugía con 602,49 euros.

Sanidad explica en la memoria que en 2015 se ha iniciado asimismo la revisión de las derivaciones para fijar «nuevas bases» en los contratos y «al orden de las derivaciones, a la fijación de criterios de calidad y precios comunes, al control de la actividad y de la facturación, así como al aumento de la internalización y de la disponibilidad de información». La deuda pendiente a finales de 2015 ascendía a 1.563 millones, lo que supone un 22,87% menos que el año anterior. De esta cantidad, un 52% (812 millones) correspondía a resultas contabilizadas en 2015 y el resto (751 millones) a deuda pendiente de incorporar a la contabilidad presupuestaria.