Las Provincias

La Generalitat montará su propia Sareb para concentrar los activos tóxicos de la SGR

El director general del IVF y presidente de la SGR, Manuel Illueca, en su comparecencia en Les Corts.
El director general del IVF y presidente de la SGR, Manuel Illueca, en su comparecencia en Les Corts. / EFE
  • El IVF comprará por un tercio de su valor contable las propiedades invendibles para sanear el balance y las meterá en una entidad pública

El pragmatismo se impone en el Instituto Valenciano de Finanzas (IVF) a la hora de intentar salvar la Sociedad de Garantía Recíproca (SGR). Después de más de un año de negociaciones con un fondo para que adquiriera los activos englobados en la Operación Citrus, el máximo responsable de ambas entidades, Manuel Illueca, ha decidido cortar por lo sano y extirpar esos «activos tóxicos» para meterlos en una sociedad pública.

«No crearemos una Sareb valenciana, sino que utilizaremos una sociedad ya existente que haga esas funciones», asegura en alusión al llamado 'banco malo' estatal que asumió e intentó poner orden en las propiedades y productos devaluados que acumularon las entidades financieras tras el estallido de la burbuja.

Illueca afirma que la gestión realizada en los últimos años de la SGR buscaba una liquidación ordenada de la entidad, cosa que él rechaza. Para darle la vuelta a la situación, el nuevo plan de viabilidad que ha expuesto el alto cargo en Les Corts pasa por reducir la deuda bancaria de la entidad hasta dejarla en un 20% del volumen actual para el próximo mes de marzo, al rebajarla de los 389 millones de euros actuales a 93 millones, que serán refinanciados hasta 2021.

Hilando fino para evitar ser sancionado desde Bruselas por aplicar ayudas públicas no compatibles, el director general del IVF y presidente de la SGR anunció que recurrirá al Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) para reducir cerca de 200 millones de la deuda de la SGR, mientras que los otros 100 millones se cubrirán mediante un reaval de la administración autonómica. En el caso del FLA, el dinero tendrá como destino la amortización de 167,9 millones de la deuda bancaria subordinada, mientas que el remanente (que queda de 26,2 millones de euros) será utilizado por la Generalitat para adquirir la cartera de «activos tóxicos» de la SGR descartados por el fondo internacional con el que se había negociado en los últimos meses.

Se trata de unas 780 propiedades que van desde 256 solares urbanos, 180 naves industriales, 90 edificios, otros tantos terrenos rústicos, 67 solares urbanizables y diversos activos menores como plazas de garaje o similares. Illueca entiende que estas propiedades valen mucho más de lo que se va a pagar por ellas, aunque serán vendidos por la Generalitat cuando mejoren las condiciones del mercado.

El objetivo final es poder poner de nuevo en marcha la actividad de la sociedad avalista con el apoyo de las entidades financieras, entre las que destacan Bankia y Sabadell, que cargan con el peso del 62% de las operaciones de la entidad.

Asimismo, en la comparecencia de ayer, el director general del IVF explicó las líneas básicas que van a guiar la actividad del nuevo Banco Público de la Generalitat que está previsto que sea una realidad a mediados de 2018, cuando se haga efectiva la escisión del IVF, que retendrá la actividad pública de gestión de la deuda, crédito al sector público, supervisión de entidades financieras, la agencia de certificación y la consultoría financiera de la Generalitat, y el nuevo Banco Público, desde donde se ejercerá la labor de crédito al sector privado.

«Este nuevo Banco de la Generalitat - afirma Illueca- contará con un capital de 200 millones de euros, 250 de pasivo privado, y tendrá la garantía de la Generalitat. Será una entidad totalmente saneada y su Consejo General estará compuesto por una mayoría de miembros independientes. Además, vamos a apostar firmemente por la banca on-line, como modelo para llegar más lejos, dado que el actual IVF cuenta solo con una sede física».

«Hasta la escisión definitiva de estas dos áreas de actividad, el actual IVF está avanzando en áreas como la separación de la actividad pública y la financiación privada, el área de política financiera y el área de inversiones».

En su comparecencia, el director general del IVF expuso al detalle las seis líneas de crédito sectorial que ya ofrece este organismo, financiadas con capital del IVF, por un valor total de 45 millones de euros y un impacto calculado de 90 millones. Además, destacó que el IVF cuenta con cinco instrumentos financieros apoyados en financiación europea, por valor de 30 millones de euros, y un impacto total de 85 millones. «Estamos hablando -ha resumido Illueca- de un total de 175 millones de euros de financiación empresarial destinados a promover el cambio de modelo productivo en la Comunitat Valenciana».

«Cuando llegué al Instituto Valenciano de Finanzas -ha explicado el director general- este organismo llevaba años sin prestar dinero y se había convertido en algo que en nada tenía que ver con la función para la que fue creado». Así, Manuel Illueca insta a todos los partidos representados en esta comisión para «sumar esfuerzos, mirar hacía el futuro y reflexionar sobre como sacar adelante unos instrumentos financieros tan básicos y esenciales para el entramado productivo de esta comunidad, formado básicamente por pequeñas y medianas empresas, que requiere de unas herramientas de financiación específicas. Existen herramientas similares en otras comunidades españolas, en los landers alemanes, y deben existir también en la Comunitat Valenciana, donde nuestra base empresarial son pymes de reducido tamaño que tienden a sufrir fallos de mercado en su financiación».

«Por todo ello, es necesario fomentar estas herramientas y apostar más por los instrumentos de financiación y menos por las subvenciones, como hasta ahora se había hecho. Entre todos tenemos que facilitar la transición del Consell hacia esta nueva filosofía», concluyó el director general del IVF.