Las Provincias

Un duelo silenciado

  • Nace una asociación en Alicante para ayudar a embarazadas que sufren una pérdida gestacional

En estado de shock. Desoladas. Con sentimientos de tristeza y de rabia, pero también con dolor físico. Mujeres que han pasado por la pérdida de un hijo antes de verlo nacer han fundado una asociación en Alicante -que ahora en octubre cumple un año- para ayudar a otras pacientes que salen del hospital sin su bebé en brazos y que no encuentran el camino para reconducir sus vidas. Saben cómo empatizar con ellas porque han pasado por la misma terrible experiencia de perder un embarazo deseado y quieren acompañarlas en un duelo que todavía hoy es silenciado por la sociedad, por los profesionales y por el mismo entorno de la afectada.

La Asociación Alé de Vida busca la sensibilización social y cubrir el vacío asistencial que existe para apoyar a familias ante las pérdidas gestacionales y neonatales. Su nombre, Alé (aliento en castellano) se escogió por un poema de Miguel Martí i Pol donde se llora por los hijos muertos. «Es un tema del que no se suele hablar; ese duelo todavía sigue siendo tabú y los comentarios que se escuchan cuando la mujer ha sufrido la pérdida y está en un momento de desolación son 'no pasa nada, eres joven y ya tendrás otro'», afirma Elena Martínez, presidenta del colectivo.

Atienden casos de pérdidas en gestaciones avanzadas, pero también tempranas y de interrupciones del embarazo. En la asociación -que cuenta también con profesionales sanitarios- les escuchan e intentan orientar, asesorar en trámites como por ejemplo las bajas de maternidad, acompañándolas en su duelo para reconstruir un camino donde hay «tristeza, rabia y dolor físico» porque hay casos donde las afectadas han tenido que pasar por el trauma del parto pese a que ya sabían que no serían madres.

Ante la carencia de formación que existe, el colectivo tiene entre sus objetivos alcanzar una colaboración con el hospital para realizar visitas a las pacientes antes de que reciban al alta y se enfrenten a la cruda realidad.

Hasta el momento, y través de correo electrónico, redes sociales como facebook y de manera presencial, han atendido y respondido dudas de 41 mujeres, pero saben que otras muchas pueden encontrarse en la misma situación y «necesitan que alguien que ha pasado por lo mismo y sabe lo que se siente les escuchen», sin pretender en ningún momento dar una asistencia sanitaria. Este próximo domingo, Alé de Vida celebrará un acto al que están invitadas todas las familias en el Paseo Canalejas de Alicante, que contará con un taller infantil, una mesa informativa y al final de la jornada se leerá un texto y se soltarán globos simbólicos para recordar a los bebés.

La falta de formación que existe ha sido analizada por la enfermera Sonia Lozano, en su trabajo de fin de grado, donde ha realizado una revisión bibliográfica sobre el duelo gestacional. Entre sus conclusiones apunta esta carencia formativa entre los profesionales a pesar de que hay mucha información y ha ido aumentado en los últimos años. Según Lozano, este duelo se debe pasar y vivir con «naturalidad», pero en ocasiones hasta el propio entorno familiar y los sanitarios no saben cómo afrontarlo y resulta «incómodo» a pesar de que la mujer afectada tiene necesidad de expresarlo.