Las Provincias

El asesino confeso de su tía anciana dice que la estranguló por compasión

Un cámara de televisión graba el domicilio del crimen.
Un cámara de televisión graba el domicilio del crimen. / A. Domínguez
  • La mujer, que se encontraba enferma desde hacía tiempo, permaneció una semana muerta en el suelo de su habitación con una bolsa en la cabeza

Un fuerte sentimiento de clemencia fue el que llevó a un hombre de 40 años a acabar con la vida de su tía de 87. Al menos ese es, según apuntaron diversas fuentes próximas a la investigación del caso, el motivo dado por el asesino confeso de la mujer con la que convivía desde hacía más de dos años. Sin embargo, cuando ayer le llegó el turno de prestar declaración ante los investigadores prefirió callar a la espera de aportar todos los detalles sobre el estrangulamiento ante la autoridad judicial. No tendrá que aguardar demasiado a presentarse ante la juez responsable de tomarle declaración, ya que hoy mismo está prevista su puesta a disposición del juzgado de guardia.

El hombre se entregó el pasado lunes en la Comisaría centro de la capital. En torno a las siete de la tarde, se presentó en las dependencias policiales para confesar su crimen, el cual habría cometido una semana antes en la casa de la mujer, en pleno centro de la ciudad.

Los agentes avisaron al juzgado de guardia, cuyo titular y letrado de la Administración de Justicia (antiguos secretarios) se personaron en la casa para proceder al levantamiento del cadáver. La mujer, enferma desde hace años, yacía en el suelo de su dormitorio con una bolsa en la cabeza y con un cable al cuello, según detallaron las citadas fuentes. Hoy hubiera cumplido 88 años.

El arrestado, asistido ayer por el letrado Luis Santamaría, llevó el lunes a los investigadores hasta el escenario del crimen. Él mismo les abrió la puerta del domicilio y los condujo hasta la estancia donde ocurrieron los hechos entre cinco y seis días antes. Los vecinos del número 7 de la calle Pintor Aparicio ya habían advertido un cambio en la víctima desde que su sobrino se marchó a vivir con ella. La mujer, que hasta entonces había formado parte de la comunidad, dejó de pronto de salir y de relacionarse, según apuntaron las fuentes consultadas por este diario. La comisión judicial ordenó el levantamiento del cadáver en torno a las nueve de la noche ante la atónita mirada de los residentes, una vez la médico forense de guardia realizó las primeras comprobaciones.

Por su parte, el delegado del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Juan Carlos Moragues, confirmó que el detenido cuenta con antecedentes penales por delitos de agresiones, malos tratos y amenazas. Moragues constató un hecho del que ya estaban al tanto los residentes del inmueble, que el hombre era una persona «conflictiva» cuya presencia en la comunidad había generado muchos recelos.