Las Provincias

Padres reclaman poder votar el peso de cada lengua en la escuela

Imagen de la consulta telemática ideada por el PP sobre la preferencia de las familias respecto a la lengua de estudio de sus hijos. :: j. p. reina
Imagen de la consulta telemática ideada por el PP sobre la preferencia de las familias respecto a la lengua de estudio de sus hijos. :: j. p. reina
  • Todas las organizaciones de Ampas critican la escasa participación de las familias en la elección del modelo lingüístico

Los padres quieren cambiar el decreto plurilingüe. El Consejo Escolar de la Comunitat se reúne hoy para debatir las enmiendas presentadas, y de las propuestas se desprende que las organizaciones de Ampas coinciden en criticar la escasa participación de las familias a la hora de decidir el modelo lingüístico que fijará el peso de cada lengua y que se aplicará a todo el alumnado del centro. La previsión es que los profesores lo elaboren y sea validado por el consejo escolar, donde su presencia es minoritaria.

Ante esta situación, la Confederación Valenciana de Asociaciones de Padres (Covapa), asentada en los centros públicos, ha planteado un procedimiento curioso para aprobar el modelo planteado. Además del apoyo mayoritario del claustro y del citado consejo (dos tercios de los integrantes), reclama que sea refrendado por al menos el 55% del censo total de padres y madres. Es el mismo proceso que el ideado para autorizar la jornada continua. «Al tratarse de un aspecto fundamental de la educación debe contar con el máximo respaldo de la comunidad educativa», dice la enmienda de Covapa firmada por el presidente, Ramón López, que además pide que la conselleria no entre a modificar de oficio la decisión adoptada mediante este procedimiento.

La confederación también recela de otros aspectos de la normativa, como la vinculación entre el inglés y el valenciano. Y es que sólo se podrá impulsar al máximo el idioma extranjero en las modalidades que más peso dan a la lengua materna. Covapa reclama que esta posibilidad también se permita en aquellas donde el castellano es vehicular. De esta forma se evitará, a su juicio, «la discriminación hacia la lengua de Cervantes».

La votación planteada recuerda a la consulta impulsada por María José Català, que sólo se llegó a aplicar en una ocasión y consiguió más bien poca participación de los padres. La idea era sondearles sobre si preferían el programa plurilingüe en castellano o en valenciano para valorar su opinión ante futuras peticiones de cambio de planes o en la aplicación del decreto plurilingüe popular, el que será sustituido por el de Marzà. Hay que recordar que los actuales gestores derogaron el año pasado esta herramienta, que no tenía carácter vinculante.

En cuanto a la confederación Concapa cv, mayoritaria en los concertados, también pone el acento en «la vulneración de los derechos de los padres, porque no nos dan la opción de la elección de la lengua vehicular de enseñanza de nuestros hijos y dependerá del criterio adoptado por los titulares de centros y de los consejos escolares». «Las familias tendremos que asumir los cambios que se produzcan nos gusten o no», reza la enmienda, presentada por la presidenta Julia Llopis. En este caso no se propone alternativa ya que en los privados concertados la decisión compete al titular.

La confederación también critica la «limitación» en cuanto al peso del inglés en los centros que opten por los modelos que priorizan el castellano. Por ello pide autonomía para incrementar las áreas en lengua extranjera en función de la formación docente y no por el plan elegido.

Coincidencia y discrepancia

Respecto a la confederación con más peso en la red pública, la Gonzalo Anaya, dice en sus enmiendas que los padres y madres «no queremos ser sólo colaboradores externos, sino que aspiramos a participar con pleno derecho en todas las actuaciones relacionadas con la elaboración y aprobación del modelo». Consideran que con la redacción actual el proceso no es democrático, pues cuando la propuesta llegue al consejo escolar estará muy avanzada.

Esta confederación discrepa de las anteriores en cuanto al peso de las lenguas oficiales y aboga por potenciar el valenciano para cumplir con el Estatuto. Por ello plantea eliminar las modalidades básicas, donde predomina el castellano.

Una vez debatidas las propuestas en el Consejo Escolar Valenciano se emitirá un dictamen. Educación tiene libertad para tenerlo en cuenta.