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Las ayudas de XarxaLlibres no hay que declararlas a Hacienda, según el Consell

Las ayudas de XarxaLlibres no hay que declararlas a Hacienda, según el Consell
  • La Generalitat, tras consultarlo con el Ministerio, ha considerado que no se trata de un ingreso o de una subvención de otras características, que sí son declarables

Las ayudas para la adquisición de libros de texto del programa XarxaLlibres no hay que declararlas a Hacienda, pues tras consultarlo la Generalitat con el Ministerio se ha considerado que no se trata de un ingreso o de una subvención de otras características, que sí son declarables.

Así lo ha explicado hoy el secretario autonómico de Educación, Miguel Soler, en la comisión de Educación de Les Corts, donde ha comparecido para informar de la evolución de XarxaLlibres, un programa en el que ha admitido "problemas de gestión", ya que es "muy ambicioso" e implica a muchos centros y personas.

Un total de 335.424 alumnos han participado del programa (el 67 % del total), que ha supuesto recibir hasta 200 euros por la adquisición de libros de texto, y se han acogido al mismo la totalidad de los 1.383 centros públicos de la Comunitat y 283 centros concertados, el 74 %.

El secretario autonómico ha defendido que este curso la "inmensa mayoría" de alumnos de la educación obligatoria ha tenido libros de texto gratis, y ha admitido que ha habido familias de estudiantes de la ESO que han tenido que comprar de uno a tres libros -entre 20 y 60 euros- para completar los lotes donde no llegaba el presupuesto.

Soler ha destacado que, mientras en el curso escolar 2014-2015 la Generalitat concedió 1,7 millones de euros para 16.000 ayudas a libros de texto, entre la Generalitat, las Diputaciones y los Ayuntamientos han consignado 97,7 millones en ayudas en las que podían participar 488.800 alumnos, aunque lo han pedido 335.000.

De esos 335.000, ha añadido, participarán en el banco de libros un total de 323.300, debido principalmente a centros concertados cuyos titulares decidieron participar en el programa, pero no en el banco de libros, lo que ha generado protestas de familias ante la Conselleria.

Ha asegurado que, quitando de cuatro centros de ESO, el resto de centros de la Comunitat tenía dinero "más que de sobra" para destinar una parte del ahorro de sus gastos de funcionamiento a cubrir la tasa reposición de libros.

Sobre si a las familias que han tenido que comprar algún libro se les pagará ese importe, ha dicho que se trata de una decisión de cada consejo escolar, pues por ejemplo algún centro ha decidido comprar dos de los libros que faltaban y pedir a los padres el tercero, para así mantener el ahorro del centro y que las familias gasten 20 euros en lugar de los 200 del lote entero.

El secretario autonómico ha admitido algunos retrasos en el abono de la ayuda, pero ha asegurado que si los padres tienen que elegir entre no recibir nunca una ayuda para libros de texto o recibirla con cuatro meses de retraso, se apuntan a esto último.

Soler ha destacado que, en apenas dos cursos, se va a poder hacer realidad una demanda de las familias valencianas, y ha valorado que el 96 % de los Ayuntamientos de la Comunitat, que representan al 98,5 % de la población, se haya acogido voluntariamente a este programa.

La diputada del PP Beatriz Gascó ha dicho que la "intención final" del programa "era buena", pero ha sido "un suma y sigue de ilegalidad y de chapuza tras chapuza", que ha dejado a niños sin libros de texto al comienzo de curso y se ha convertido en un "auténtico pitorreo" en la comunidad educativa.

Mercedes Ventura, de Ciudadanos, ha considerado que se trata de una idea "poco madurada" y ha afirmado que los libros de texto "gratis han salido muy caros", por el "desgaste social y emocional" ocasionado.