Las Provincias

El Papa nombra cardenal a Carlos Osoro, su prelado más afín en España

Monseñor Carlos Osoro, en su despacho durante la etapa de arzobispo de Valencia. :: J.MONZó
Monseñor Carlos Osoro, en su despacho durante la etapa de arzobispo de Valencia. :: J.MONZó
  • El nuevo purpurado recibirá el capelo poco más de dos años después de dejar el Arzobispado de Valencia para asumir la diócesis de Madrid

Monseñor Carlos Osoro será nombrado cardenal por el papa Francisco en el Consistorio que el Pontífice celebrará el próximo 19 de noviembre. El anuncio tuvo lugar durante el ángelus de ayer y llega dos años después de que Osoro, vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), dejara el Arzobispado de Valencia para situarse al frente de la diócesis de Madrid.

El nuevo purpurado fue arzobispo de Valencia entre 2009 y 2014. Fueron cinco años en los que desarrolló un programa pastoral y mostró un talante que llevó a que no pocos encontraran en sus actuaciones coincidencias con el renovador estilo que el papa Francisco empezaba a imprimir en la Iglesia. Ya se hablaba del arzobispo de Valencia como un prelado próximo al papa, afinidad que ahora viene a confirmarse ante la apuesta española de Francisco al anunciar su creación como cardenal.

Ya en su designación para hacerse cargo de la Diócesis de Madrid se observó la confianza que el papa depositaba en su persona. El posterior nombramiento de Juan José Omella como arzobispo de Barcelona se situaba en la misma línea y de ambos se tiene la consideración de que son los más próximos al estilo Bergoglio en el panorama español. Pero, de momento Omella se queda sin recibir la púrpura.

La entrada en el Colegio Cardenalicio del prelado de origen cántabro que llegó en 2009 a Valencia procedente del obispado de Oviedo eleva a cinco la presencia de españoles menores de 80 años, lo que significa disfrutar de la condición de electores ante un eventual cónclave para elegir nuevo Papa.

Los otros cuatro españoles no octogenarios son monseñor Carlos Sistach, arzobispo emérito de Barcelona; Ricardo Blázquez, arzobispo de Valladolidd y presidente de la CEE, así como el cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, purpurado valenciano que llegó a la sede episcopal de la calle Palau al tiempo que el cántabro marchó a Madrid. La quinta birreta es la del agustino José Luis Lacunza, obispo de David (Panamá), nacido en Navarra, pero con nacionalidad centroamericana. Hay otros ocho españoles que ya no son electores por haber superado el límite de edad.

En noviembre serán 17 los prelados que recibirán el capelo: 13 electores y cuatro de más de 80 años. Entre los primeros sólo hay tres europeos. Francisco, como ya ha mostrado en otros consistorios, trata de corregir el eurocentrismo y apuesta por extender la representación al mayor número posible de Iglesias locales, aunque sean pequeñas en número y lejanas.

Así se entiende que vaya a crear cardenal a Maurice Piat, arzobispo de Port-Louis, (isla Mauricio); a John Ribat, arzobispo de Port Moresby (Papúa Nueva Guinea); a Dieudonné Nzapalainga, arzobispo di Bangui (República Centroafricana); o a Patrick D'Rozario, arzobispo de Daka (Bangladesh).

Cuando anunció ayer la noticia destacó que los elegidos provienen de 11 países de los cinco continentes, quedando expresada «la universalidad de la Iglesia».