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Ximo Puig durante su discurso en el Palau de la Generalitat.
Ximo Puig durante su discurso en el Palau de la Generalitat. / EFE

El president llama a que «el problema valenciano» sea parte de la solución de España

  • "Somos gente de paz, gente de diálogo, gente de afectos, pero nunca bajaremos los brazos", ha advertido Ximo Puig

El president de la Generalitat, Ximo Puig, ha apelado hoy a los valencianos a que, todos a una voz, consigan que el "problema valenciano" se convierta en "parte de la solución de España".

En su discurso institucional en el Palau de la Generalitat con motivo del 9 d'Octubre, el president ha defendido que, frente al pasado, en la actualidad "valencianizar significa capacidad de entendimiento, reparación de derechos, reconstrucción económica, fuerza y unidad para defender la causa justa de la financiación".

Puig ha asegurado que esa unidad permitirá "romper los muros de la invisibilidad valenciana" y volver a estar presentes "en los grandes debates de futuro".

El pueblo valenciano, ha destacado, no sacará "de la injusticia lamentos, sino argumentos para hacer viable el autogobierno", y de esta forma hacer sostenible la convivencia en un proyecto "común y plural".

Puig ha recordado las palabras de Vicent Andrés Estellés en las que afirmaba: "habrá un día que no podremos más y entonces lo podremos todo", y ha aseverado: "ese día ha llegado".

En este Día de la Comunitat Valenciana que se celebra 778 años después de que Jaume I entrara a Valencia y después de casi 33 años de autogobierno, ha insistido en que "el problema valenciano existe", y ha alertado de que aún queda un "combate difícil" para superar la "invisibilidad" que acabará con la desigualdad en la financiación.

"Somos gente de paz, gente de diálogo, gente de afectos, pero nunca bajaremos los brazos", ha advertido el president, quien ha llamado a todos los valencianos a aportar "coraje, talento y determinación por el renacimiento" de este pueblo.

"Les propongo una vía valenciana, les propongo un nuevo modelo de prosperidad", ha manifestado Puig, quien ha defendido que la sociedad valenciana sea modelo de convivencia, de cohesión, de bienestar social y de progreso económico.

Puig ha asegurado que los valencianos tienen la "determinación colectiva para mirar adelante" y hacer "la mejor Comunitat Valenciana posible", y para ello hay que cultivar el orgullo de pueblo, pero no "como una forma de vanidad, sino como un estímulo" para construir el presente y avanzar hacia el futuro.

Según el president, el "auténtico patriotismo no incita a la vanidad, sino a la responsabilidad" y a estimar tanto lo que se ha heredado como lo que se tiene que hacer de ahora en adelante por el bienestar de todos, mientras que ha destacado que el orgullo "no es una suerte de complacencia, sino de responsabilidad".

Puig ha considerado que esta festividad debe ser motivo de alegría, pero ha destacado que debe servir también para pensarnos, para exigirnos, para examinarnos y para transformar entre todos la sociedad hacia una con nuevos valores, que tenga en cuenta las mejores herencias, que no merecen el olvido.

"Mala cosa sería partir de cero para una sociedad que, limpiándose el fango del camino, está llamada a ser la que fue, la que puede ser y la que esté dispuesta" a ganar la partida a "su mejor memoria" con una "memoria nueva, sin que eso suponga separarlas", ha señalado.

El president ha iniciado su discurso con apelaciones a la mirada "solidaria, cosmopolita y abierta al mundo" de la ciudadanía valenciana, y por ello ha tenido palabras de recuerdo para los fallecidos en Haití y para los muertos en el Mediterráneo.