Las Provincias

Fiscalizar campanarios, piscinas, bandas de música y suelta del 'bou embolat'

En el fondo de la cuestión de la nueva orden de reparto del dinero europeo del programa Leader hasta 2020 y la creación de los grupos de acción local (GAL) residen gastos que no se atenían al espíritu de la convocatoria de subvenciones comunitarias. Los inspectores del Leader ya abrieron años atrás expedientes liquidatorios y de devolución de cantidades a la Conselleria de Agricultura al descubrir que una parte de las ayudas se habían destinado, en determinados municipios del interior más despoblado y rural de Alicante, Valencia y Castellón, a sufragar gastos como pasacalles de su banda de música local, arreglo de campanarios de la iglesia, construcción de piscinas e incluso suelta de vaquillas y del 'bou embolat'. Cuando la consellera Cebrián y su secretario autonómico Rodríguez Mulero se refieren a mejorar la transparencia y que las iniciativas financiables vayan dirigidas a la creación de empleo en municipios de la máxima ruralidad está aludiendo precisamente a esas actividades que fueron censuradas por los inspectores de Bruselas.

¿Pagan justos por pecadores?. Posiblemente, sí, porque lo único cierto es que la orden que se aprobará previsiblemente esta semana solo incluirá a 71 pueblos alicantinos, justo la mitad que en Valencia, donde los beneficiarios serán 140, y casi la mitad que en Castellón, con 120 pueblos receptores de dinero del Programa Leader.

El responsable provincial de la Unió de Llauradors, Juan Miguel Montaner, de Carrizales de Elche, insiste en que «se trata de un objetivo totalmente irrenunciable que la provincia tenga dos GAL, en el norte y el sur, y vamos a seguir luchando con todas nuestras fuerzas y ante todas las instancias para que sea así». Hace dos semanas, esta organización, que ya solicitó su inclusión en el GAL de Alicante, puso en marcha una campaña en Elche para exigir la candidatura sur.