Las Provincias

Todas las comunidades piden prorrogar la Selectividad

Sentada en la calle Colón, durante la protesta organizada ayer contra las reválidas. :: damián torres
Sentada en la calle Colón, durante la protesta organizada ayer contra las reválidas. :: damián torres
  • Cientos de alumnos protestan en Valencia contra la reválida de Bachillerato, que llegará a finales del curso y aún no se ha concretado

Todas las autonomías solicitarán al Ministerio de Educación que prorrogue un año la actual Selectividad ante la indefinición de la nueva reválida de Bachillerato, la prueba de la Lomce que servirá para acceder a la universidad a finales de este curso. Así lo explicaron fuentes de la conselleria que dirige Vicent Marzà, que añadieron que la decisión se tomó el día 4 en un encuentro que reunió en Valladolid a los directores generales con competencias en materia de educación superior. En palabras de la representante valenciana, Josefina Bueno, se pretende que el departamento estatal «dé alguna respuesta a una situación insostenible».

La prueba externa llega a 4º de la ESO, aunque será experimental, y 2º de Bachillerato. En este caso todavía no será necesaria para aprobar la etapa, pero la nota sí computará para estudiar una carrera. Aunque el real decreto que las implanta y define las características generales está aprobado, aún no ha llegado la orden que fijará los detalles concretos y los contenidos a evaluar. El plazo máximo que se ha dado el ministerio es el 30 de noviembre, lo que significa que los centros tendrían toda la información para prepararla con el curso ya avanzado.

Este es uno de los argumentos del comunicado pactado por los directores generales, que también insta a buscar una fórmula que posibilite la prórroga de la prueba y dice comprender las dificultades jurídicas expuestas por el ministerio para autorizarla. Al fin y al cabo, la reválida se desprende de una ley vigente.

También se solicita que la de Bachillerato, cuando llegue, «se asemeje lo más posible a la actual PAU en cuanto a estructura y organización», y que se permita que los alumnos que terminen Bachillerato y no quieran entrar en la universidad no estén obligados a presentarse. Por último, se pide garantizar la financiación necesaria para aplicarla teniendo en cuenta que dependerá de las autonomías en base a los criterios que fije el ministerio.

El frente común supone una medida de presión adicional hacia el departamento que dirige Íñigo Méndez de Vigo si se tiene en cuenta que también participan representantes del gobiernos populares. Es decir, no se trata sólo de comunidades que ya han anunciado su rechazo a la Lomce, como la valenciana, con recursos judiciales incluidos. Sin embargo, fuentes del ministerio explicaron ayer a LAS PROVINCIAS que «el Gobierno va a cumplir con la ley vigente, que dice que se hace la prueba de Bachillerato este año sin efectos académicos y sólo será válida para el acceso a la universidad».

Precisamente ayer, cientos de estudiantes de institutos valencianos se concentraron frente a la Delegación del Gobierno de Valencia para mostrar su rechazo a la nueva prueba y para expresar su inquietud por la indefinición actual. La iniciativa, que partió de la recientemente constituida Xarxa d'Instituts Valencians, contó con el apoyo de representantes sindicales, de Ampas y de partidos políticos. También reclamaron mantener la PAU este año y exigieron una nueva ley educativa que sustituya a la Lomce.