Las Provincias

El Síndic investiga los bancos de libros tras el aluvión de quejas

Reparto de libros en el IES Playa de San Juan.
Reparto de libros en el IES Playa de San Juan. / Álex Domínguez
  • El organismo critica el incumplimiento de la promesa de gratuidad y dice que hay alumnos que todavía no tienen todos los manuales

La medida estrella del Consell en materia de ayudas educativas, la gratuidad de los libros de texto, se ha topado con los recelos del Síndic de Greuges, que ha abierto una actuación de oficio «para investigar los problemas derivados de la aplicación del programa», tal y como informó ayer el organismo a través de un comunicado.

La medida llega después de las «numerosas quejas de madres y padres de alumnos» recibidas en el último mes. Además, se enfatiza que no se trata de casos aislados a tenor de las noticias aparecidas en medios de comunicación, en referencia a las quejas de las federaciones de Ampas, que en las semanas previas han afeado a Educación que la promesa de gratuidad total, repetida en declaraciones públicas e incluida en la propia normativa que regula el plan, no se ha materializado.

«Las familias que se han dirigido al Síndic han puesto de manifiesto que la administración no está cumpliendo con su compromiso de hacerse cargo de los costes de los libros. Esta circunstancia, sumada a que la mayoría de los centros no pueden adelantar el dinero necesario para la adquisición de libros y material curricular hace que el gasto vuelva a recaer en los padres», explica el Síndic en su comunicado.

También se hace eco de los problemas derivados de los cambios de manuales por la entrada en vigor de la Lomce en 2º y 4º de la ESO, «que han obligado a las familias afectadas a comprar de nuevo lotes completos a pesar de haber devuelto los libros del curso anterior al colegio», y del prejuicio para los repetidores, «a los que no les sirven los libros del año anterior y se ven obligados a su renovación completa».

Además, hace referencia a la falta de previsión en la aprobación de las normativas reguladoras, que llegaron a finales del curso pasado. A juicio del defensor del pueblo valenciano, esta demora ha provocado que haya familias que tengan que pasar por el copago para completar el material.

«Esta misma premura también ha ocasionado falta de organización y el aumento del volumen de trabajo de los equipos directivos y del personal docente de los centros al inicio de este curso», dice el Síndic. «Las críticas sociales ocasionadas por la aplicación del programa Xarxallibres y el hecho de que, casi un mes después del inicio del curso, siga habiendo alumnos que no disponen de todo el material escolar han determinado la decisión del Síndic de iniciar una queja de oficio dirigida a la conselleria», concluye.

La Confederación de Ampas Covapa realizó una encuesta entre 261 personas de centros educativos de 31 localidades distintas en relación al programa. Y de las respuestas, recibidas entre los días 16 y 26 de septiembre, se extrae que el programa se ha topado con multitud de dificultades y que ha existido copago en la mayoría de los casos, especialmente en la ESO. Sirve un dato. De todos los que dijeron participar en los bancos, sólo el 23% había recibido el lote completo de libros para el curso actual -contando los reutilizados y los comprados por el centro-, mientras que el 42% afirmó que no se les entregó ningún ejemplar. Ramón López, el presidente, defendió ayer que tienen constancia de colegios donde aún hay alumnos sin todos los libros, si bien destacó que la Dirección General de Centros Docentes ha contactado con aquellos donde las Ampas han denunciado problemas en el programa para buscar soluciones.

Hay que recordar que Educación ha aprobado ayudas para que los colegios compren los materiales que falten, si bien son limitadas y en muchos casos no han llegado al total de ejemplares, sobre todo cuando se ha cambiado el lote entero de libros por la aplicación de la Lomce. De ahí el copago, que en el caso de las familias con escasos recursos no ha sido posible, sin olvidar que desde las federaciones de Ampas se recomendó a los padres participantes en los bancos que no adquirieran ejemplares al tratarse de una responsabilidad de los centros.

En cuanto al dinero para la reposición de material, en verano se remitió una circular a los colegios informando de que se podrían utilizar los fondos de los gastos de funcionamiento para cubrir estas compras a la espera de que llegaran las cuantías de las ayudas, que se transfirieron esta semana. Para López, uno de los problemas del programa se ha debido, precisamente, a que muchas escuelas han rechazado este mecanismo «pese a que se trata de dinero público».

Además, esta opción ha provocado problemas de procedimiento. Algunos de los inspectores consultados ayer por este diario explicaron que generaba dudas a la hora de justificar los gastos generales a través de Ítaca, especialmente en aquellas escuelas que no trabajan con libros y elaboran sus propios materiales, que también se cubren con el programa Xarxallibres.