Las Provincias

Envían a prisión a la pareja acusada de arrojar a su bebé a un contenedor

Guardias civiles y periodistas ante la zona de contenedores donde hallaron al bebé muerto.
Guardias civiles y periodistas ante la zona de contenedores donde hallaron al bebé muerto. / A. Aragón
  • La juez del caso les imputa un delito de asesinato y deja en libertad con cargos a los otros dos detenidos por el supuesto encubrimiento del crimen ocurrido el martes en Pilar de la Horadada

Los padres del bebé que apareció muerto la noche del martes en un contenedor de Pilar de la Horadada deberán permanecer entre rejas mientras se investiga el trágico suceso. La instructora del caso de Orihuela acordó ayer el ingreso en prisión, comunicada y sin fianza para la pareja, ambos de nacionalidad rumana, detenidos por la Guardia Civil tras el terrible hallazgo. Según informó el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana, se les imputa un delito de asesinato, por lo que las pesquisas apuntan a que el neonato llegó al mundo con vida. A tenor de la gravedad de lo sucedido y a petición del Ministerio Público, la juez acordó la medida de encarcelamiento.

La investigación policial y forense vendría a confirmar la información aportada por una vecina de la pareja, quien sostuvo el miércoles que la detenida pudo haber dado a luz porque su apariencia había cambiado. La testigo, que se mantiene en el anonimato por temor, detalló que «se trata de una familia que mantiene muchas peleas en su casa, siempre tienen la música muy alta y hasta han amenazado a gente del barrio.

Mientras tanto, la otra pareja que, tal y como adelantó este diario, fue arrestada por su relación con este suceso quedó ayer en libertad provisional con cargos, según confirmó el Alto Tribunal valenciano.

El Juzgado de Instrucción número 3 de Orihuela, que se ha hecho cargo de las diligencias, ha abierto causa contra esta pareja, que compartía piso con los padres del bebé, por encubrir la muerte del recién nacido. Todo apunta a que se encontraban en la casa situada en el número 12 de la calle Miguel de Cervantes de Pilar de la Horadada con los principales sospechosos. Una planta baja que, todo hace indicar, sirvió de escenario para el nacimiento de la desafortunada criatura.

La investigación por estos hechos se inició la noche del martes pasado, cuando un ciudadano marroquí de 37 años de edad rebuscaba entre la basura de un contenedor. La sorpresa se la llevó al tirar de una manta, la misma que envolvía el pequeño cuerpo del bebé que yacía sin vida entre bolsas y los restos de basura. El contenedor se encuentra a escasos cincuenta metros de la casa de los arrestados, donde llevaban menos de un año residiendo.

El protocolo para dar con la madre se inició en el mismo momento en el que la Guardia Civil encontró el cadáver. Agentes de la Policía Judicial del Instituto Armado de Guardamar del Segura se hicieron cargo de las pesquisas para localizar a la mujer, a quien trasladaron al hospital una vez fue identificada para comprobar su estado de salud.

Los agentes de la Benemérita rastrearon durante toda la jornada del miércoles el domicilio en busca de indicios de lo ocurrido el día anterior hasta bien entrada la noche. Unas horas antes, detuvieron a la madre del retoño, una mujer que tiene otros dos hijos menores, de ocho y seis años de edad, según detallaron a este diario vecinos de los acusados. La noticia no pasó desapercibida en la zona, cuyos residentes no daban crédito a las informaciones que llegaban a sus oídos.

Precisamente, fueron los vecinos quienes alertaron a la Policía Local en torno a las doce de la noche del martes, que reclamó la presencia de una dotación de Soporte Vital Básico. El equipo sanitario no pudo hacer otra cosa que confirmar la muerte del recién nacido, que calculan que habría fallecido unas dos horas antes, sobre las nueve de la noche.

Uno de los primeros testigos del hallazgo fue el portavoz del PP en Pilar de la Horadada, José Fidel Ros, ya que la sede del partido está frente al citado contenedor. «Vimos que se trataba de un bebé y no quisimos tocar nada, enseguida llamamos a la Policía Local», tal y como señaló el miércoles.

El cuerpo sin vida se encontraba en una bolsa grande de basura envuelto en mantas y empapado de sangre y la Guardia Civil del puesto de la Torre de la Horadada se encargó de reclamar a la autoridad judicial. En torno a las tres de la madrugada del miércoles, la comisión del juzgado completó el levantamiento del cadáver, que después fue trasladado hasta el Instituto de Medicina Legal de Alicante.

La noticia, además de la nutrida presencia policial y de periodistas durante todo el día, mantuvo en vilo a los vecinos del casco urbano de la localidad de la Vega Baja. Muchos de ellos no llegaban a entender el cruel final de la criatura. «Es un acto antinatural, no hay que estar muy bien psicológicamente para hacer ese crimen», dijo emocionada una mujer a los investigadores de la Policía Judicial que investigan las circunstancias en las que el bebé acabó en el contenedor de basura.