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Instalación de placas en un huerto solar de Monforte.
Instalación de placas en un huerto solar de Monforte. / A.Domínguez

El Consell bonifica el 20% del IRPF del gasto en placas solares en casas

  • Prevé beneficiar a miles de particulares, potenciar el sector para contrarrestar el impuesto al sol y acabar con la economía sumergida

El Consell, a través de las Consellerias de Economía Sostenible y Hacienda y Modelo Económico que dirigen Rafael Climent y Vicent Soler, está decidido a potenciar el cambio del sistema energético y aprovechar los muchos recursos que ofrece una Comunitat con tantas horas de sol como ésta. Por ello, en el anteproyecto de Ley de Medidas Fiscales, de Gestión Administrativa y Financiera y de Organización de la Generalitat, la denominada como Ley de Acompañamiento, que se aprobará en Les Corts los últimos días del año, tienen previsto establecer unas importantes deducciones fiscales del 20% en la declaración del IRPF en el tramo autonómico para todas las inversiones (sin límite) que se realicen en placas solares de uso particular. Es decir, en cualquier finca y para todas las familias que opten al recurso.

El objetivo último es fomentar la instalación de paneles solares para autoconsumo y, en consecuencia, como explica la Conselleria de Hacienda, reducir la factura energética de las familias y hacer más fácil el acceso a fuentes de energía alternativa y renovable. Esta exención, que fue propuesta en su día por la Conselleria de Economía que dirige Climent, también se erige en fórmula para contrarrestar el efecto de la economía sumergida y para potenciar la lucha contra el fraude. Así como para compensar la incidencia que ha tenido en el sector la última reforma del Gobierno central en el desarrollo de este tipo de instalaciones renovables, el llamado 'impuesto al sol'.

Las cifras de la Agencia Internacional de Energía Renovable (IRENA) son demoledoras: en los últimos siete años España ha pasado de la segunda posición mundial en potencia fotovoltaica a la décima. La mayoría de paneles que existen en España están en huertos solares, no en tejados. Solo una pequeña parte se utiliza para el autoconsumo eléctrico en casas o negocios. El impuesto al sol ha amedrentado a los ciudadanos. Incluso a los que se encuentran en las zonas con más horas de sol, como la Comunitat Valenciana, y podrían rentabilizar sus instalaciones a largo plazo. Según la base de datos de autoconsumo de Minetur, en los primeros siete meses del año sólo se han registrado 61 instalaciones domésticas de autoconsumo fotovoltaico (de 10 kW o menos). El Gobierno de Zapatero, allá por el año 2007, concedió unas suculentas primas a la generación de energía renovable por tal de iniciar la transición energética hacia un modelo más limpio, sostenible y autosuficiente. Pero en el año 2010, el ministro de Industria socialista, Miguel Sebastián, ya metió la tijera y redujo esas primas, tanto para huertos solares como para autoconsumo industrial y doméstico. Seis años después, con el real decreto 900/2015, de octubre del pasado año, el tijeretazo ya fue mayúsculo. Se destruyeron miles de puestos de trabajo y muchos pequeños inversores incluso acabaron siendo embargados por los bancos que les habían fiado la inversión. El Gobierno del PP siempre justificó el tijeretazo porque se habían disparado en las dos legislaturas anteriores socialistas los costes de estas primas y la deuda del sistema eléctrico, lo que se conoce como déficit de tarifa.

Estas deducciones del 20% de la inversión en el tramo autonómico del IRPF para 2017 estarán ya disponibles desde el 1 de enero, según Economía y Hacienda. La directora general del Ivace de la Conselleria de Economía, Júlia Company, asegura que «estas instalaciones poseen indudables ventajas energéticas al constituir un sistema de generación distribuida que reduce las pérdidas en la red y que, además, emplea energías autóctonas y renovables». Además, destaca la reducción de los gases de efecto invernadero y la alternativa es «técnicamente viable para consumo propio por parte del usuario, quien podrá obtener un claro ahorro en su factura». «No podemos olvidar -añade Company- que este sistema de autoconsumo favorece la democratización de la energía y posee un potencial de generación de empleo a escala local en un sector que es emergente y con un elevado componente de innovación tecnológica».

Radiación y pymes

Company cree que se dan las dos condiciones para que, con estas deducciones, se fomente el autoconsumo entre miles de familias. El elevado nivel de radiación solar todo el año y el modelo de desarrollo industrial valenciano, basado en pymes, lo que «comporta un gran potencial de superficie de cubiertas disponibles para albergar placas». Además, el Ivace asegura que la red eléctrica mallada de la Comunitat Valenciana también favorece el potencial de capacidad instalada, así como la amplia oferta de empresas del sector de energía solar fotovoltaica con demostrada experiencia. El Consell ha reformulado esta importante deducción al dar el visto bueno el comité de sabios presidido por el catedrático de Derecho Fiscal y Tributario, Juan Martín Queralt. Hasta ahora, las deducciones en el tramo autonómico se habían presentado como ineficaces. Entre ellas, la inversión en fuente de energía renovable en vivienda habitual. Solo hubo en la declaración del IRPF del 2016 207 solicitantes.