Las Provincias

Los sindicatos arremeten contra Sanidad por la incertidumbre en La Ribera

Hospital de La Ribera, en Alzira. :: FRancisco García
Hospital de La Ribera, en Alzira. :: FRancisco García
  • CC.OO reclama que se ponga fin «a la confusión» y el Csif manifiesta que quiere conocer «qué hay debajo de la reversión»

El debate en torno al anuncio de reversión a la gestión directa del Hospital de La Ribera no decae. Los representantes de los trabajadores han mostrado en distintas ocasiones su preocupación por la incertidumbre que rodea el futuro del personal. Y ayer volvieron a hacerlo en una jornada celebrada en el Hospital de Alzira en la que juristas y sindicatos abordaron los aspectos jurídicos de la finalización de las concesiones administrativas. Se siguen preguntando ¿qué figura jurídica escogerá la Administración para asumir la gestión? o ¿qué situación laboral espera a los trabajadores?

Desde CC.OO el secretario de servicios Sociosanitarios, Arturo León, reclamó a través de un comunicado que la conselleria acabe con la «confusión e incertidumbre». A su juicio es «incuestionable» la subrogación de los trabajadores de Ribera Salud del departamento, algo sobre lo que remarcó que el pliego que rige la concesión remite al artículo 44 del Estatuto de los Trabajadores y éste «es muy claro» al respecto. En su intervención en la mesa descartó al posibilidad de que el personal pueda convertirse en estatutario (empleado púbico) y solicitó trabajar «sin prisa, pero sin pausa».

También la opinión de Daniel Matoses, presidente del sindicato Csif, dio cuenta de la preocupación de esta formación por saber qué va a ocurrir al manifestar que no se pronunciarán a favor o en contra de la reversión hasta conocer «qué hay debajo». Las cuestiones para las que Matoses espera respuesta incluyen el deseo de conocer si Sanidad quiere montar una empresa pública, si el personal pasará a ser indefinido no fijo y conocer el impacto económico que puede suponer para los ciudadanos.

Tampoco al sindicato de enfermería Satse satisface la información de que dispone. Javier Aznar, presidente de la comisión gestora de esta formación, recalcó que el departamento que dirige Carmen Montón no les ha respondido sobre «el modelo de gestión que quieren seguir», si empresa pública, fundación u otra figura.

Andrés Cánovas, secretario general del sindicato médico Cesm, aclaró en el debate que son partidarios de la reversión, no obstante aseguró que «estarán vigilantes» para exigir el cumplimiento de lo que consideran «inexcusable»: mantenimiento de las condiciones del personal así como de los servicios que se prestan en el departamento de salud y que se aclaren las consecuencias económicas en tanto que «a nadie se le escapan las limitaciones de la Administración».

En declaraciones a LAS PROVINCIAS, el secretario general de Cesm, apuntó que en este momento lo único que se conoce con certeza es que Sanidad trabaja en la dirección de determinar el camino a seguir hacia la reversión, pero se desconoce todavía «cómo se hará».

La secretaria de Acción Sindical de Sae, Lourdes Ramírez, quiso tranquilizar al señalar que ante «la preocupación que tenéis no vais a estar solos». Y Luis Lozano, secretario general de Servicios Públicos de UGT, Luis Lozano, no dudó en afirmar que todo el personal «pasará donde tenga que pasar, pero no se va a la calle». Respecto al futuro de los salarios recordando que a lo largo de los años se ha conseguido que los trabajadores del departamento de La Ribera, de gestión privada, han conseguido que su salario sea prácticamente igual al de los empleados públicos (estatutarios). Pero puntualizó que ven difícil que los incentivos que hoy perciben los profesionales de La Ribera «se puedan incorporar» porque no están incluidos en el convenio.

La semana pasada la Conselleria de Sanidad trasladó un mensaje de tranquilidad a los representantes del comité de empresa del Hospital de Alzira. Garantizó el empleo tras la reversión y dijo a los trabajadores que « pueden estar completamente tranquilos en cuanto a que la Administración arbitrará los mecanismos que resulten más favorables».

Respecto al proceso a seguir para la reversión anunciada, se apunta en el escrito que será «un camino negociado» a lo largo del cual los implicados «estarán informados de los pasos que se vayan tomando». Pero no facilitó mayor concreción en torno al proceso a seguir.