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Votación de la jornada continua en un colegio de Alicante.
Votación de la jornada continua en un colegio de Alicante. / J.P.Reina

Rechazada la suspensión cautelar de la orden que regula la jornada continua

  • El recurrente consideraba que la aplicación de la orden podía ocasionar "daños y perjuicios irreversibles"

El Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) ha rechazado la suspensión cautelar de la orden de la Conselleria de Educación por la que se regula, entre otros aspectos, la jornada escolar continua en los centros educativos públicos de la Comunitat Valenciana.

El demandante recurrió la orden 25/2016 de la Conselleria de Educación que regula la organización de la jornada escolar en los centros públicos de Infantil, Primaria y Educación Especial, según ha informado el TSJCV en un comunicado.

El recurso, añade el tribunal, también se interpuso contra la resolución del director general de Política Educativa, del pasado 15 de julio, que aprobaba la jornada escolar del Colegio Público Voramar de Alicante, y solicitaba que quedaran en suspenso de manera cautelar hasta que la Sala se pronunciara sobre el fondo del asunto.

En su argumentación el recurrente consideraba que la aplicación de la orden podía ocasionar "daños y perjuicios irreversibles", y añadió que "en los centros en los que se ha implantado la jornada ha resultado un auténtico fracaso" además de "perjudicial para la salud de los menores".

La sección quinta de la Sala de lo Contencioso-Administrativo, apoyándose en la jurisprudencia del Tribunal Supremo y del Tribunal Constitucional, concluye, en un auto del pasado 3 de octubre, que el recurrente no detalla los derechos fundamentales que podrían haberse visto vulnerados y que justificarían la suspensión cautelar de la orden.

Asimismo, añade que los argumentos del recurrente se refieren al fondo del contencioso, a la pieza principal, y exceden por tanto el ámbito de la pieza de medidas cautelares.

Además, asegura que el demandante recurre "sin concretar, ni siquiera invocar" los perjuicios concretos que supondría el inicio del curso escolar en una jornada distinta a la que inicialmente se establecía en el momento de la matriculación, "alegando motivos de fondo que van mas allá de un perjuicio actual, efectivo, real y concreto generado por la aplicación de la norma impugnada".

Por estos motivos, el tribunal desestima la medida solicitada por el recurrente y le impone la obligación de pagar 500 euros en costas.