Las Provincias

Marián Cano.
Marián Cano. / R.A.

La mitad de todas las exportaciones que pierde la provincia es de calzado en Francia

  • El ICEX confirma los malos augurios de la patronal zapatera, con una caída de 60 millones de euros hasta julio solo en ese destino, algo para lo que no existe aún explicación

La mitad de todas las ventas exteriores que ha perdido la industria y el resto de sectores exportadores de la provincia en los siete primeros meses del año corresponde a calzado del Vinalopó y que hasta ahora se enviaba al principal cliente de la provincia, Francia. Los datos desglosados del ICEX de enero a julio confirman los malos augurios de la patronal zapatera, que admite que está cayendo el mercado exterior por quinto mes consecutivo, lo que arrastra a toda la balanza comercial de la provincia. Sin embargo, ninguna voz sabe analizar exactamente qué es lo que ocurre en el mercado galo.

La estadística es demoledora para el principal sector exportador de la provincia (797,5 millones de euros vendidos en pares de zapatos hasta julio, lo que supone un 17% menos que en el año 2015). No solo en global, con la pérdida de 165 millones en el conjunto de todos los países destinatarios, sino en el dato desagregado por países receptores de los zapatos.

De esos 165 millones menos de ventas de calzado, la friolera de 60 millones corresponden a Francia (el vecino galo aún compra 147,6 millones de calzado elaborado en Elche y el resto de municipios del Vinalopó). Además, el peso de este mercado zapatero es inequívoco, pues supone casi la mitad de todo lo que pierde la provincia incluyendo a todos los sectores y a todos los países que compran mercancía en Alicante. Nada menos que 60 de los 139 millones de reducción en la facturación global de la provincia.

Oficialmente, el sector está «preocupado, pero no alarmado», según insiste desde principios del verano y, tras conocer el último de julio, la presidenta ejecutiva de la patronal Avecal, Marián Cano. Reconoce el peso del mercado francés para el calzado, donde se dirigía hasta ahora el 18% de la venta total (147 millones de los 797 millones que ha vendido el calzado hasta julio). Además, Cano resalta que la UE es el destino del 75% de todos los zapatos alicantinos que se exportan.

El potente sector industrial señala varias causas. En primer lugar, un posible «efecto corrector» después de cinco años de crecimientos de dos dígitos que rozaban el 20% mes a mes en lo más duro de la crisis económica en España. Además, la patronal tiene en cuenta la inestabilidad del consumo interno en Francia. Cano lo limita a «algún industrial que tiene un potente cliente francés, porque la mayoría de los socios de Avecal no registran caídas tan fuertes ni en Francia ni en ningún otro mercado, apenas un 5% frente al 17% de media que cae el calzado». Según el último dato facilitado por el ICEX a este diario, el desplome de ventas en Francia es del 30%, o sea casi el doble de la caída del calzado en todos los países del mundo. «La coyuntura del vecino no nos beneficia en nada, porque el calzado es moda, no un producto de primera necesidad, y el consumo se ha retraído en los últimos meses», añade Cano. Pero es que, además, la industria zapatera mira de reojo a otros clientes preferenciales. En Alemania, el segundo comprador de zapatos tras Francia, se reducen la venta en 17 millones de euros hasta julio, ese a totalizar aún 89,7 millones. En el caso de Reino Unido, con los primeros temores sobre el Brexit en el cuerpo de los fabricantes de zapatos, la caída es también de 17 millones, pese a que la facturación se eleva a 60 millones. Entre Francia, Alemania y Reino Unido, la industria del zapato está perdiendo este año el 57% de sus exportaciones a todo el mundo. La pérdida de confianza de Francia con el calzado alicantino se hace más evidente si se compara con el resto de los principales sectores exportadores al gigante galo. Crecen las ventas alicantinas de frutas frescas, legumbres y hortalizas, de conservas de verduras y zumos, de materiales plásticos y sus manufacturas, muebles, sillas y lámparas, de juguetes se mantiene y mejoran también los vehículos y los preparados alimenticios. Es decir, de los doce sectores que envían mercancía con más volumen de facturación a Francia solo se desploma el calzado.