Las Provincias

Les Corts declaran a la Comunitat libre de fracturación hidráulica

  • La iniciativa, que ha partido del grupo socialista y se ha consensuado con Compromís, ha contado con el apoyo de todos los grupos, a excepción del PP, que se ha abstenido

Les Corts han acordado declarar a la Comunitat Valenciana como autonomía libre de fracturación hidráulica (fracking) y no permitir que se utilice esta técnica en todo su territorio.

La iniciativa, que ha partido del grupo socialista y cuya redacción final se ha consensuado con Compromís, ha contado con el apoyo de todos los grupos, a excepción del PP -que se ha abstenido-, en la comisión parlamentaria de Medio Ambiente, Agua y Ordenación del Territorio.

Les Corts instan además al Consell y al Gobierno de España a denegar la concesión de permisos de investigación y explotación de hidrocarburos mediante esta técnica y a suspender los permisos en vigor, así como a elaborar una norma para proteger el territorio y que prohíba esa técnica y otras similares.

Finalmente, se reclama al Gobierno de España que cree un nuevo marco normativo que sume a nuestro país a los Estados donde no es posible la aplicación de la técnica de fracturación hidráulica.

La propuesta ha sido defendida por el diputado socialista David Cerdán, quien ha explicado que existen "dudas más que razonables" sobre los efectos de una técnica, cuya aplicación es "bien rentable" para las empresas que las llevan a cabo, "pero poco beneficiosa para los territorios" donde se desarrolla.

Ha recordado que la fracturación hidráulica es una técnica que comenzó en los años 80 en los Estados Unidos y se ha extendido por todo el mundo, a pesar de las dudas sobre el impacto medioambiental que genera, pues requiere de gran consumo de agua, genera aguas residuales que hay que tratar y contamina por los productos químicos que emplea.

El diputado de Compromís Juan Ponce ha recordado que su grupo ya pidió en 2012 que se prohibiera esta práctica en la Comunitat, pero no se aprobó por la oposición del PP, y ha señalado que se trata de un modelo energético contaminante, desfasado e insostenible en el tiempo, por lo que hay que apostar por un nuevo modelo energético.

El diputado del PP Miguel Ángel Mulet ha destacado que su grupo se suma a la lucha contra la destrucción, pero no está en contra de "la evolución tecnológica", y ha lamentado que se actúe "con radicalismos alarmantes" en contra de una técnica sobre cuyos efectos no hay "nada contrastado" y está "todo pendiente de confirmación".

"Simplemente quieren la denegación total, no dan opciones a posibles alternativas, estudios y opciones que no deterioren el medio ambiente", ha indicado Mulet, quien ha preguntado por qué no presentan también una propuesta contra las desalinizadoras, ya que sus efectos son los mismos.

El diputado de Ciudadanos Domingo Rojo ha indicado que esta técnica es "absolutamente agresiva" para el medio ambiente y está prohibida en la mayoría de países europeos, y Antonio Estañ (Podemos) ha insistido en que constituye "un peligro" para el medio ambiente y para la salud, y debe primar la defensa de los derechos medioambientales.