Las Provincias

La extinción de incendios forestales cuesta a la Generalitat 82 millones

  • Air Nostrum estudia disputar a Avialsa el nuevo contrato del servicio de aviones, que saldrá a licitación por 5,8 millones de euros

valencia. La extinción de incendios forestales supone un desembolso de 82 millones de euros al año a la Generalitat. Así lo indicaron ayer fuentes de la Agencia de Seguridad y Respuesta a las Emergencias. El presupuesto ha crecido un 21% respecto al año pasado, según indicó en Les Corts el director general de la agencia, José María Ángel.

Esta cifra ha permitido este año poner en marcha tres nuevas brigadas de emergencia y la adquisición de tres vehículos autobomba. También se han producido algunas mejoras de equipamiento en brigadas y se ha duplicado la consignación destinada a las bases aéreas.

Si bien la agencia no pudo aportar ayer cifras sobre la asignación económica a cada uno de los diferentes brazos que actúan en las tareas de extinción, sí indicaron que la mayor parte del dinero es para pagar los sueldos y mantenimiento de los medios propios, en especial de los más de 600 bomberos forestales de la Generalitat y el gasto que generan sus bases y vehículos.

La economía de la extinción también implica a Vaersa, empresa que desde 1994 gestiona los casi 70 observatorios forestales y, desde 2001, el Plan de Vigilancia de Incendios. El servicio consta de un centenar de unidades móviles y 450 personas, entre técnicos y vigilantes.

El otro grueso del enorme gasto es el de la extinción desde el aire: el pago a Avialsa o Inaer, que hasta ahora han aportado las aeronaves de extinción que se integran en la fuerza autonómica contra las llamas. Precisamente ayer,el pleno del Consell autorizó el inicio del procedimiento de contratación del servicio de aeronaves destinadas a luchar contra los incendios forestales en la Comunitat, con un precio de la licitación de 5,8 millones de euros -sin IVA-, frente al valor estimado de 13,9 millones. El plazo de ejecución será de un año desde la adjudicación, prorrogable por otro año más.

Una de las interesadas en optar a ese contrato podría ser la aerolínea valenciana Air Nostrum que, como publicó este periódico, en agosto constituyó la mercantil Planificación y Soluciones Aéreas S.L. para entrar en el negocio de la extinción de incendios, hasta ahora controlado por las valencianas Avialsa e Inaer.

Desde la compañía que preside Carlos Bertomeu señalaron ayer a LAS PROVINCIAS que «cuando se hagan públicos los pliegos, Air Nostrum evaluará los requisitos y decidirá si concurre o no» a la nueva adjudicación. Con la creación de esta filial, la franquiciada de Iberia para vuelos regionales pretendía tenerlo todo listo de cara a «futuras oportunidades de negocio que pudieran surgir» en este ámbito. Su intención es poder optar a futuros concursos, como el anunciado ahora por la Generalitat, desde una empresa con cuentas separadas de las de Air Nostrum, pero avalada por su experiencia en la operativa con aviones.

El anterior contrato público, a cargo de Avialsa, venció en febrero y el Gobierno valenciano fue pagando desde entonces compensaciones a la empresa, implicada en el caso Castellano, hasta que hace dos semanas le adjudicó otro contrato por 1,27 millones de euros para cubrir los meses de septiembre y octubre, con previsión de iniciar la nueva adjudicación en noviembre.

Para esta nueva licitación, precisamente «con el objeto de conseguir una mayor concurrencia», la Generalitat ha dividido el contrato en dos lotes, aviones de tierra y anfibios. En concreto, establece un mínimo de tres aviones y hasta un máximo de nueve, en función del periodo de riesgo de incendios forestales.

En el contrato se incluyen todos los aspectos relacionados con la operatividad de los aviones y las misiones a las que se les destina, así como los relativos al servicio en bases aéreas, tales como el suministro de retardante químico de larga y corta duración que han de utilizar los aviones y de agua a las bases, la reparación, mejora y mantenimiento de las pistas aéreas e instalaciones y de los equipos de mezcla y carga de agua con retardante y de carga de combustible, y el personal de apoyo en las bases, necesario para la operación de las aeronaves.