Las Provincias

Los cinco grandes fuegos del verano se ceban con las zonas de mayor sequía

Un helicóptero realiza una descarga en un paraje montañoso afectado por el fuego en Artana. :: damián torres
Un helicóptero realiza una descarga en un paraje montañoso afectado por el fuego en Artana. :: damián torres
  • Un 95% de la superficie quemada este año en la Comunitat se perdió con los siniestros declarados en Bolbaite, Carcaixent, Artana, Xàbia y Bolulla

valencia. Factores como el déficit hídrico y las corrientes de aire cálido del Sahara han agravado los grandes incendios que ha sufrido la Comunitat Valenciana durante el verano. Así lo expuso ayer en Les Corts el director general de Emergencias, José María Ángel Batalla.

En su comparecencia ante la comisión de Justicia, Gobernación y Administración Local, Ángel explicó que los cinco grandes incendios que ha sufrido la región en los últimos meses han calcinado 5.753 hectáreas y coinciden con las zonas de menor precipitación. A lo largo de todo el año han ardido 6.700 hectáreas.

«Hasta ahora, sólo regiones como Canarias o Andalucía eran tradicionalmente receptoras de corrientes saharianas, pero en cuatro de los cinco grandes incendios hemos sufrido vientos cálidos que han agravado la situación», apuntó el responsable de Emergencias.

El «denominador común» de los grandes incendios ha sido, según José María Ángel, «una propagación rápida, carga de combustible muy fuerte, larga duración, inicio a primera hora de la tarde y orografía muy compleja con laderas de más del 70 %» de inclinación.

El alto cargo autonómico recordó que el déficit hídrico de la Comunitat es superior al 45% y que en algunas zonas afectadas por incendios este déficit supera el 50 %. «Asistimos a un año hidrológico extremadamente seco, según confirman las asociaciones agrarias y la comunidad científica, y el déficit pluviométrico también ha actuado como condicionante en los grandes incendios, con consecuencias más graves en aquellas comarcas con una falta de lluvia más acusada», resumió Ángel.

Según añadió durante su comparecencia, «los servicios de extinción trabajan 365 días al año y no hay campaña de verano». Además, resaltó que la Comunitat «dispone de instrumentos propios que han sido copiados por otras regiones, como una red única de comunicación que mejora la respuesta y ayuda a minimizar los factores de riesgo».