Las Provincias

Los retrasos en la línea de Cercanías suponen un millón de euros al mes para los usuarios

El director general de Obras Públicas de la Generalitat, Carlos Domingo, cifró ayer en un millón de euros al mes el coste para los usuarios de los retrasos en las Cercanías Valencia-Castellón por las obras del tercer carril. Domingo hizo estas declaraciones tras la reunión que la consellera del ramo, María José Salvador, mantuvo con representantes de los 13 ayuntamientos del área de influencia de la línea C-6.

Así, la protesta de los alcaldes, basada en el desconocimiento de la finalización de las obras, la ausencia de información y la impuntualidad, fue unánime y la Generalitat la trasladará a Renfe en la próxima reunión, prevista para el 4 de octubre. «Si expulsamos a los usuarios del transporte público estamos yendo al contrario de lo que queremos, que es una movilidad sostenible», dijo. En esa cita, a la que han pedido que asistan responsables de Adif, ya que es el responsable de las obras. Según Domingo, «Adif no nos ha dado respuesta a esas inquietudes básicas de los alcaldes, Generalitat y usuarios».

Esta situación «está generando un perjuicio directo de un millón de euros al mes para los usuarios». Por ello se pidió a Renfe una reducción en el importe de las tarifas, «pero la respuesta ha sido negativa». Además, después de las obras a la Generalitat le «inquieta qué pasará con las Cercanías».

Esto es «el resultado de una falta de planificación», según Domingo, que recordó que la Generalitat «siempre apostó por un desdoblamiento de la plataforma actual».