Las Provincias

Una tromba de agua agridulce para el campo

Una tromba de agua agridulce para el campo
  • La tormenta deja más de 22.200 rayos en la Comunitat, obliga a desviar tres vuelos y causa una decena de incendios

  • La lluvia alivia la sequía pero el granizo daña viñedos del interior

Dice el refrán que nunca llueve a gusto de todos, y eso es, literalmente, lo que sucedió con las fuertes tormentas registradas el viernes en Castellón y Valencia. Para la mayoría de los agricultores, las precipitaciones con las que arrancó el fin de semana fueron una valiosa ayuda para aliviar los efectos de la sequía, y ahorrar en riego, pero el intenso granizo caído en diversos puntos arrasó cerca de 400 hectáreas de viñedo en la comarca Requena-Utiel.

Así lo señaló ayer a LAS PROVINCIAS el delegado de Ava-Asaja en Utiel, Luis Julián Pérez, que subrayó los daños sufridos sobre todo en Fuenterrobles y en la pedanía de Zaraguas, en Venta del Moro, que suman un 5% del conjunto de la comarca y donde el grado de afectación en las parcelas ronda el 90%.

«Es pronto para cuantificar las pérdidas. En Fuenterrobles acababa de empezar la vendimia y en Zaraguas estaba a la mitad, pero los daños de la piedra han sido muy importantes», lamenta Pérez, que cita otros desperfectos causados por la lluvia torrencial, tales como cauces desbordados, caminos cortados, muros de contención de tierra reventados y postes de viña volcados que «harán imposible vendimiar».

Carreteras cortadas

En Castellón, la zona del Maestrazgo concentró las precipitaciones más fuertes. «Cayó piedra del tamaño de avellanas y almendras y cubrió la carretera, que estuvo cortada cerca de tres cuartos de hora», relató ayer a este periódico Ramón Mampel, secretario general de La Unió, que vivió allí, dentro de su coche, el peor momento de la tromba. Según apunta, «en San Mateo cayeron 97 litros, la temperatura bajó doce grados y los daños consisten en la caída al suelo de numerosas aceitunas».

Según Mampel, el efecto es muy desigual: «Donde han caído 15 o 20 litros, como en Camp de Turia o La Ribera, es un buen riego, aunque insuficiente, pero lo malo es la piedra, que daña seriamente los cultivos».

Las tormentas dejaron 22.243 rayos en la Comunitat y áreas limítrofes marítimas y terrestres, y cerca de 100 litros de agua por metro cuadrado en municipios del norte de la provincia de Castellón como Atzeneta del Maestrat o Benafigos. Las descargas eléctricas causaron alrededor de una decena de incendios forestales en la provincia de Castellón y varios pequeños fuegos en viviendas de la provincia de Valencia, en localidades como Bétera o Alginet.

Además, al menos tres vuelos fueron desviados de Valencia a Alicante, procedentes de Pisa (Italia), Timisoara (Rumanía) y Las Palmas, mientras que los bomberos realizaron 23 servicios en la ciudad de Valencia por caídas de árboles, carpas y saneamiento de fachadas, entre ellos un voladizo en la calle Padre Antón Martín que cayó sobre un vehículo.