Las Provincias

Cien vecinos de Gátova se movilizan para rescatar a un anciano herido en el monte

  • El hombre de 83 años sufrió una caída en una zona montañosa y quedó a merced de la tormenta en plena noche

valencia. «Todos a una, Fuenteovejuna». Gátova hizo suya la famosa frase de la obra teatral de Lope de Vega. El peligro de muerte al que estaba expuesto un vecino del pueblo de 83 años, Vicente P. M., empujó a buena parte del municipio, unos cien vecinos, a movilizarse en plenas fiestas y con una tromba infernal sobre sus cabezas para encontrar al anciano en apuros, desaparecido tras sufrir una caída. El esfuerzo colectivo obró el milagro y el hombre fue hallado a medianoche. Con hambre y frío, pero vivo.

Los hechos sucedieron el viernes, el mismo día que Gátova iniciaba sus fiestas patronales en honor a la Virgen de la Merced, patrona de la pequeña localidad de Camp de Turia con poco más de 300 habitantes. Son tres días de celebración con procesión, verbenas, jotas, castillos y espectáculos al aire libre, pero el viernes la fiesta se aguó. Y no sólo por la tromba que cayó del cielo.

Vicente había salido por la mañana de su casa. Debía regresar a la hora de comer y no lo hizo, por lo que su familia comenzó a preocuparse. Tras varias horas buscándolo sin resultado cundió la desesperación y alertaron a la Guardia Civil al temer que algo malo le había sucedido.

La Benemérita se volcó en su apoyo y envió al pueblo cuatro patrullas de la Guardia Civil procedentes de Llíria, la Pobla de Vallbona y Villar del Arzobispo. Ya por la tarde, el cielo encapotado se transformó en diluvio, lo que hizo temer a los vecinos aún más por la suerte de Vicente. La urgencia del asunto acabó en bando municipal y suspensión de fiestas. La prioridad era encontrar al anciano extraviado y los agentes de la Guardia Civil comenzaron a organizar un dispositivo de rastreo. El tiempo corría en su contra. El del reloj, pues ya oscurecía, y el climatológico.

La respuesta de los gatoveros fue ejemplar. Un centenar de ellos se 'alistaron' para encontrar a Vicente. Capitaneados por los agentes y un grupo de bomberos forestales se echaron al monte en varias direcciones para intentar encontrar al anciano extraviado.

Durante algunos minutos, el improvisado ejército local se temió lo peor, pues se hizo de noche y Vicente no aparecía. Pero al filo de la medianoche, cuando toda esperanza parecía perdida, empezó a correr la buena nueva: «¡Aquí está!», «¡Ya lo han encontrado!», «¡Está vivo!». Bomberos de Gátova lo localizaron a unos 300 metros del pueblo, junto a una higuera en lo alto de la montaña. Dolorido, hambriento y con síntomas de hipotermia por la lluvia y el descenso de temperaturas.

Al parecer había sufrido una caída y no se podía mover, lo que le impidió regresar a su casa. Bomberos del Consorcio Provincial procedentes de l'Eliana se movilizaron con una camilla de rescate. Portada por turnos entre los agentes y los vecinos recorrió así 200 metros hasta un vehículo de la Guardia Civil. «Teníamos barro hasta las rodillas», describe uno de los participantes en el rescate. La patrulla lo llevó hasta el pueblo, donde aguardaba un equipo médico con ambulancia que le prestó los primeros auxilios y evacuó al hombre consciente hasta el Hospital de Llíria.