Las Provincias

El segundo bisonte decapitado de Benagéber llevaba un mes muerto

  • La Guardia Civil detecta que algunos animales estaban desnutridos y el director de la reserva lo vincula al estrés por la acción de los intrusos

valencia. El bisonte que el jueves por la mañana fue localizado sin vida en la Reserva de Valdeserrillas de Benagéber llevaba alrededor de un mes muerto y estaba en avanzado estado de descomposición. Así se desprende del primer examen del cuerpo sin vida del animal por parte de los especialistas del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil de Valencia, el equipo encargado de la investigación.

De este modo, todo apunta a que el segundo animal localizado fue, casi con toda probabilidad, el primero en morir. 'Sauron', el ejemplar más grande y líder de la manada, fue descubierto sin vida hace una semana por parte de Carlos Álamo, director técnico de la reserva. «La estimación de un veterinario es que falleció entre las ocho de la tarde del día anterior y las ocho de la mañana del viernes», explicó ayer en declaraciones a LAS PROVINCIAS.

El segundo bisonte, el descubierto hace dos días, llevaba sin vida casi un mes sin vida. En esta ocasión la cabeza fue localizada a pocos metros de donde yacía. En cuanto a su identificación, Álamo barajó la posibilidad de que se tratara de 'Trol' «pero no está del todo claro porque hay otros dos bisontes a los que vimos con vida pero se han marchado» y no están reagrupados.

Hay que recordar que los bisontes campan en libertad por la reserva, sin más límites que los que pone el terreno y las vallas que delimitan la reserva. Sólo cinco están juntos en este momento y se están recuperando tras el ataque de intrusos a los animales protegidos. Una de las pruebas es una bola de gomaespuma que podría contener veneno y que la Guardia Civil se ha llevado para analizar.

El Seprona ha detectado síntomas de desnutrición en algunos de los animales, algo que Álamo vinculó con «el estrés después del ataque» y con el efecto de ese posible veneno que ingirieron en su comida. Según lamenta, «pese a su gran tamaño son animales débiles y vulnerables que se desestabilizan con facilidad si algo extraño le sucede a un miembro de la manada». Casi un millar de ciudadanos han firmado una petición de Change.org que reclama al Consell una mayor protección para los bisontes de la reserva.