Las Provincias

Oltra recurre a la gestión privada para ubicar al anciano desatendido en Carlet

Residencia de gestión privada de Valencia a la que ha sido trasladado el anciano. :: manuel molines
Residencia de gestión privada de Valencia a la que ha sido trasladado el anciano. :: manuel molines
  • La vicepresidenta se apoya ahora en un sector que ha criticado y el PP la acusa de alterar la lista de espera de la nueva residencia con el traslado

Las duras críticas de Compromís y Mónica Oltra contra lo privado frente a lo público en hospitales o residencias no han impedido que ahora haya trasladado con premura al anciano de Carlet fotografiado en el suelo de un centro público al de Velluters, bajo gestión de la empresa privada Gesmed. Cabe recordar que Oltra cargó con fuerza contra el exconseller Juan Cotino acusándolo de adjudicación de plazas a residencias propiedad de su familia. Además, el PP pedirá su comparecencia urgente en Les Corts para que explique el traslado del anciano «alterando la lista de espera» del centro donde se ha reubicado.

Sobre este espinoso asunto tuvo que dar explicaciones ayer la vicepresidenta Oltra. En primer lugar, indicó que se hizo a petición de la familia y dijo que no se ha elegido Velluters porque sea mejor o peor, sino porque era el primero con una plaza vacante y ante una «razón de fuerza». LAS PROVINCIAS consultó ayer a Igualdad y Políticas Inclusivas si la entrada de ancianos en la nueva residencia está regida por parámetros legales o es personal autonómico el que fija prioridades. No hubo respuesta a esta pregunta desde el departamento. La conselleria se remitió únicamente a las palabras de Oltra: «Había disponibilidad».

Según la vicepresidenta, el traslado se deriva de una «ruptura de la confianza de la familia del anciano respecto a las cuidadoras que lo atendían» e insistió en que se siguió el «procedimiento habitual». Fuentes de su departamento aludieron más tarde a «un procedimiento de urgencia», pero sin aclarar si ha sido necesario interrumpir alguna lista de espera y otras personas se han visto perjudicadas.

En su definición del nuevo centro receptor, Oltra rehuyó del término «privado» y lo calificó como de «gestión integral». Según fuentes de Igualdad y Políticas Inclusivas esto significa «un centro público cuya gestión se adjudicó a una empresa privada».

Una cruzada de Compromís

En octubre de 2015 Oltra insinuó que la gestión privada de la Sanidad eleva las listas de espera y la mortalidad. Dos años antes, en febrero de 2013, publicaba en su Facebook: «En la gestión privada 'hay más gente con corbata que con bata'. Nada más que añadir», mientras recomendaba un programa de Salvados sobre la privatización de hospitales.

Sus compañeros de partido tampoco se quedan cortos. En marzo de ese mismo año, Oltra se reunió con la Plataforma para la Defensa y Mejora de la Sanidad de La Ribera. El entonces concejal de Compromís Diego Gómez rubricó que la privatización «es un negocio que va en detrimento de la salud».

Pero hay más. Una de las conclusiones del programa electoral de Compromís reza: «Las personas mayores ya no serán gestionadas como mercancías por empresas privadas, sino atendidas y asistidas por personas que anteponen la idea de servicio social y de atención digna al interés económico». Sin embargo, hoy dice Oltra: «Es lo que tenemos. El anciano ya está bien donde está».