Las Provincias

Ciudadanos y PP llevarán el modelo lingüístico a los tribunales si no se retira

Alfredo Castelló e Isabel Bonig, junto a otros diputados del PP, en Les Corts. :: damián torres
Alfredo Castelló e Isabel Bonig, junto a otros diputados del PP, en Les Corts. :: damián torres
  • Los partidos rechazan que el alumnado que se forme en castellano se vea penalizado a la hora de mejorar su nivel de inglés

Ciudadanos anunció ayer que llevará el nuevo modelo lingüístico ante el Tsjcv si mantiene su premisa básica: para que los alumnos puedan recibir la máxima formación en inglés habrá que optar por la modalidad que obliga a dar la mayoría de materias en valenciano. En la misma línea se expresó el PP el miércoles a través de la portavoz parlamentaria, Isabel Bonig.

En cuanto al primer partido, el anunció partió del portavoz autonómico, Fernando Giner, quien exigió al conseller Marzà que «dé marcha atrás». A través de un comunicado, aseguró que «el centro de gravedad del modelo es ocultar la inmersión lingüística» y criticó que para ello se utilice «algo tan esencial como el aprendizaje del inglés».

Por su parte, la diputada Mercedes Ventura denunció que se penaliza «económicamente a los padres que quieran que sus hijos sigan estudiando en castellano, ya que su formación en inglés avanzado la tendrán que realizar fuera de los centros». «Si las instituciones públicas apuestan decididamente por una formación plurilingüe deben asegurarse de que garantice la igualdad de oportunidades», reclamó.

La reacción del PP al borrador, que ayer se comenzó a negociar con la comunidad educativa, tampoco se quedó a atrás. El miércoles Isabel Bonig anunció movilizaciones en las tres provincias y habló de la posibilidad de impugnarlo, al considerar que la relación entre el valenciano y el inglés es un «chantaje».

En síntesis, en Primaria se establecen seis tipos de niveles, y los centros eligen el que implantan para todos sus alumnos. Son el Básico 1 y 2, el Intermedio 1 y 2 y el Avanzado 1 y 2. La diferencia está en el peso de cada una de las lenguas (más castellano en los primeros y más valenciano en los últimos).

El mínimo de asignaturas en inglés se fija en dos: la de especialidad y otra a elegir, siempre que no sea un área lingüística. Si un colegio quiere ir al máximo de horas en lengua extranjera que permite el decreto (hasta tres asignaturas en 5º y 6º de Primaria), hay que optar por el Avanzado 2, donde la mayoría de materias se imparten en valenciano. En los Básicos, donde hay mayoría en la lengua española, no se podrá. En ESO y Bachillerato las modalidades se simplifican en tres. La primera, donde habrá más castellano, sólo permite dos materias en inglés, y las restantes, hasta tres. Además, los niveles básicos no servirán para acreditar automáticamente los conocimientos de inglés o valenciano, opción reservada a los intermedios o los avanzados.

En cuanto a la nueva materia de Primaria, Competencia Comunicativa Oral, permitirá mejorar las destrezas en lenguas cooficiales en los primeros tres niveles. En los restantes (donde gana peso el valenciano como lengua vehicular), se centrará en el inglés. La intención de Educación es fomentar la implantación de las modalidades avanzadas gracias a estos incentivos.

La conselleria convocó ayer a los sindicatos docentes, a los representantes de las familias y a las patronales para pulir la normativa. Todas las fuentes consultadas coincidieron en valorar positivamente que se hayan ampliado los plazos de la negociación. Desde Escuelas Católicas, que representa a la mayoría de concertados, agradecieron además «la predisposición» de Educación a introducir algunos cambios, como la posibilidad de que los centros puedan acreditar el dominio en lengua extranjera de los alumnos mediante la prueba que actualmente existe, opción que no queda clara en el borrador. También se solicitó que en las modalidades donde se prioriza el castellano también se posibilite aumentar el peso del inglés.

Para Màrius Fullana, presidente de la Confederación de Ampas Gonzalo Anaya, mayoritaria en la red pública, la «filosofía» es la adecuada, aunque echa de menos un mayor peso del valenciano en los niveles más bajos, al considerar que hay que impulsar la lengua minorizada para alcanzar un dominio efectivo.

En cuanto a los sindicatos docentes, hay disparidad de opiniones. El más crítico fue Anpe, que rechazó que no todos los centros puedan acreditar idiomas automáticamente y lamentó que en los niveles más bajos haya una menor exposición al inglés. Para la Federación de Enseñanza de CC. OO. la norma supone un «avance enriquecedor», aunque advierte a Educación de que en el futuro debería consolidarse un modelo de inmersión. Respecto a la Fete UGT, hace una «radiografía adecuada de la realidad lingüística de la Comunitat», aunque considera necesario fomentar la formación docente en lenguas, especialmente en FP.

En cambio, el Stepv mantiene su postura crítica. Aboga porque el valenciano llegue, como mínimo, a la mitad de áreas, y que se fomente el nivel Avanzado 2, el que considera el más próximo a su propuesta de la que lengua materna sea vehicular.