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El CEU reprocha al Consell que excluya a sus alumnos de las prácticas

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De izquierda a derecha Bueno, Visiedo, Romero, Cañizares y la vicerrectora Mª José González. :: m. molines

  • La rectora Rosa Visiedo pide una solución rápida y el máximo responsable de la fundación, Carlos Romero, exige «igualdad de oportunidades»

La Universidad Cardenal Herrera CEU celebró ayer el acto de apertura del curso con una clara novedad respecto a años anteriores: el componente reivindicativo de los máximos responsables de la institución, que aprovecharon la presencia de altos cargos del Consell para pedir soluciones ante la exclusión de las prácticas sanitarias de sus alumnos. Lo hicieron la rectora Rosa Visiedo y Carlos Romero, presidente de la Fundación Universitaria San Pablo CEU, titular de la institución.

Visiedo dejó la cuestión para la parte final de su discurso. Tras agradecer «enormemente» la presencia de la directora general de Universidad, Josefina Bueno, y del subsecretario de la Conselleria de Sanidad, reclamó una rápida solución al problema de las prácticas. Hay que recordar que a día de hoy los alumnos de Ciencias de la Salud no tienen asignadas sus plazas en hospitales públicos, pese a no estar afectados por la restricción impulsada por el Consell, que se refiere al alumnado de nuevo ingreso.

«Saben que desde el primer momento nuestra voluntad ha sido de diálogo para encontrar un camino de entendimiento, aunque hayamos mostrado nuestro desacuerdo. Pero el curso ya se ha iniciado y el tiempo corre. No podemos esperar más, nuestros estudiantes no pueden esperar más», dijo. «Con el debido respeto exigimos del Consell sensibilidad y diligencia para solucionar este asunto. Creemos en un espacio universitario plural, con soluciones que no excluyan a nadie. Se lo debemos a nuestros sistemas universitario y sanitario, a la sociedad y sobre todo a nuestros alumnos, que no son públicos o privados, sino que son estudiantes», añadió.

También se refirió al «ambiente enrarecido» de las últimas semanas, con las universidades públicas posicionadas en favor del Consell y con la intención de personarse en los contenciosos de la Católica que han frenado cautelarmente la exclusión de las becas y el veto en las prácticas. «Parece que el sistema universitario esté, si no en guerra, en estado de excepción. La universidad no es lugar para guerra. La única confrontación debe ser la de las ideas, la única lucha la que conduzca a obtener resultados de investigación y el único frente común el formado para reducir la discriminación», dijo.

En cuanto a Carlos Romero, poco dado a críticas públicas, destacó la obligación de «defender los derechos de los estudiantes para acceder en igualdad de condiciones a los servicios del sistema educativo».

Bueno, por su parte, agradeció la voluntad de diálogo del CEU y destacó que «lo público y lo privado se complementan» en el sistema universitario. «Con la buena predisposición de la universidad podremos explorar soluciones para limar asperezas», señaló. A diferencia de lo sucedido con la Católica, ayer sí hubo representación del Consell.

En cuanto a los próximos hitos, Visiedo avanzó que habrán más grados plurilingües y destacó que en los últimos años han aumentado un 23% los alumnos, poniendo especial énfasis en los resultados de las políticas de internacionalización. José Manuel Amiguet, secretario general, señaló durante la exposición de la memoria que cuentan con estudiantes de 62 países distintos.

La lección inaugural, del doctor Vicente Rodilla, versó sobre la representación de la enfermedad en el arte. En el acto también estuvo el arzobispo Antonio Cañizares.