Las Provincias

Oltra desvela seis muertes en cinco años en la residencia de Carlet

Tres ancianos, en la entrada de la Residencia de Personas Mayores Dependientes de Carlet. :: francisco garcía
Tres ancianos, en la entrada de la Residencia de Personas Mayores Dependientes de Carlet. :: francisco garcía
  • La vicepresidenta del Consell revela graves irregularidades en el centro y afirma que se han destruido informes de otros incidentes

Seis personas han fallecido en extrañas circunstancias en los últimos cinco años en la residencia de ancianos de Carlet, según un informe sobre incidentes y hechos extraordinarios elaborado por el director de centro. La vicepresidenta de la Generalitat y consellera de Igualdad y Política Inclusiva, Mónica Oltra, desveló ayer en Les Corts estos preocupantes datos.

Oltra compareció a petición propia en la comisión de Política Social para informar de las actuaciones en la Residencia de Personas Mayores Dependientes de Carlet, la mayor residencia pública de la Comunitat Valenciana, tras la publicación de la fotografía de un interno semidesnudo en el suelo de su habitación. La vicepresidenta incidió tanto en la falta de personal como en la carencia de servicios, y achacó las deficiencias a la herencia de gobiernos anteriores. También aseveró que no había podido obtener datos sobre sucesos ocurridos en la residencia antes de 2011, porque «sistemáticamente se ha destruido documentación que hace referencia a estos incidentes en la dirección territorial correspondiente».

El trágico balance incluye dos suicidios investigados por la Guardia Civil en los años 2011 y 2016. Una interna falleció en 2013 después de que otra la tirara por las escaleras de manera fortuita; y en el año 2014 murieron un residente que cayó por las escaleras accidentalmente, y otra persona un día después de golpearse en el lavabo y que la enfermera no avisara al médico. Oltra relató también que otra residente apareció muerta en 2015, concretamente falleció asfixiada con una gasa, sin que la Guardia Civil pudiera determinar si se trataba de un suicidio o de un homicidio compasivo.

A excepción de este último caso y del suicidio de 2016, que motivó que en mayo se paralizaran los ingresos ordinarios en la residencia, y desde septiembre todos, el resto de casos no se conocían, porque el Consell del PP nunca informó en Les Corts. «No hemos podido saber incidencias de antes de 2011», salvo los encontrados en la hemeroteca, como el incendio de 2005 en el que murió una anciana, porque «sistemáticamente se ha destruido la documentación en la dirección territorial correspondiente», manifestó la vicepresidenta, quien ya ha dado instrucciones para que desde ahora guarden esos documentos.

La diputada del PP María José Catalá calificó de «surrealista» que Oltra narre los incidentes de la época del PP, porque «no tiene sentido», y le acusó de permitir que durante un año hubiera 40 usuarios dependientes atendidos por una sola persona «en el buque insignia de la atención pública y directa de su Conselleria». El portavoz adjunto de Ciudadanos, Alberto García, pidió también a Oltra que hable menos del pasado recibido y que ponga el personal y los medios necesarios para mejorar la situación de los internos.

La residencia de Carlet, inaugurada en 1983 y que actualmente tiene 420 plazas de ocupación máxima y 199 trabajadores en plantilla, no se va a cerrar, sino que se remodelará por módulos, dentro del objetivo del Consell de «acabar con el modelo Blasco-Cotino» para ir a un modelo de proximidad y atención en el entorno familiar, según informó la agencia Efe.

Para Oltra, la imagen del interno en el suelo muestra el efecto de «años de perversión del sistema para alimentar la opinión de que lo público es deficiente, y apostar mientras tanto por lo privado». La fotografía supone «una vulneración del derecho al honor, la intimidad y la dignidad del hombre y de su familia, así como la omisión del deber de socorro por parte de quien la tomó», añadió la vicepresidenta. El interno ya ha sido trasladado a otro centro a petición de la familia. Tras la publicación de la fotografía, la Conselleria de Igualdad y Política Inclusiva abrió una investigación para depurar posibles responsabilidades.