Las Provincias

Educación fuerza a estudiar en valenciano para poder tener más horas en inglés

Educación fuerza a estudiar en valenciano para poder tener más horas en inglés
  • Los centros que prioricen el castellano no podrán dar el máximo de tres asignaturas en la lengua extranjera, posibilidad reservada sólo a los que opten por la cooficial

La Conselleria de Educación dio a conocer ayer su nuevo modelo lingüístico para las escuelas públicas y concertadas, que se tendrá que aplicar progresivamente a partir del próximo curso, empezando por Infantil. Son muchas las novedades. Sin llegar a un sistema de inmersión como el catalán, se da una relevancia especial a la enseñanza en valenciano, hasta el punto de que irá ligada al mayor peso del inglés. Es decir, los centros que quieran dar el máximo permitido de materias en el idioma extranjero tendrán que impartir la mayoría de asignaturas en la cooficial. No podrán hacerlo si se opta por priorizar las clases en castellano.

Además, los que se decanten por la lengua materna tendrán la ventaja de que sus alumnos, una vez salgan del colegio o el instituto, podrán acreditar su nivel de lenguas de manera automática, sin necesidad de pasar por escuelas oficiales, academias o por la Junta Qualificadora. La certificación será más alta cuanto más valenciano se imparta.

La conselleria ha plasmado su propuesta en un borrador de decreto que se empezará a negociar esta misma semana con los sindicatos. También se dará voz a otros agentes como los padres o los representantes de la educación concertada. El documento fue presentado ayer por el conseller Vicent Marzà y por el secretario autonómico, Miguel Soler.

Ya no existirá el modelo dual actual, con las líneas plurilingües en valenciano (PPEV) o castellano (PPEC), pues serán sustituidos por el programa plurilingüe dinámico (PPD), que se compone de seis modalidades distintas en función del peso que se da a cada una de las lenguas. Estos niveles existirán en todos los cursos de Infantil, Primaria, ESO y Bachillerato.

Los centros deberán elegir uno, que se aplicará a todos sus alumnos. Es decir, ya no habrá un 1º de Primaria en castellano y otro 1º en valenciano, sino dos aulas aplicando la misma modalidad. ¿Por qué? Educación considera que de esta manera no se segrega al alumnado, en el sentido de que la población inmigrante se concentra en determinado programa (generalmente en el de castellano en los centros de titularidad pública).

Los consejos escolares elegirán qué modalidad escogen mediante mayorías de dos tercios de los miembros, aunque si no hay acuerdo decidirá Educación. Esto sucederá en los públicos. En los concertados la decisión dependerá del titular una vez oído su órgano consultivo.

Los nuevos niveles son: Básico 1 y 2, Intermedio 1 y 2 y Avanzado 1 y 2. El patrón es el siguiente. En los cuatro primeros hay más asignaturas impartidas en castellano y en los dos últimos ganan la partida las que se dan en valenciano. La progresión es gradual.

El peso del inglés

En cuanto a la lengua extranjera, en casi todos los cursos se impartirán dos asignaturas, la de especialidad (el Inglés de toda la vida) y otra a elección del centro entre varias posibilidades (excluyendo las materias lingüísticas). En el mejor de los casos se permitirán tres en Primaria (exactamente en 5º y 6º), pero para ello se tendrá que optar por el nivel Avanzado 2. Es decir, el que más peso otorga a la lengua materna. Si el centro aboga por priorizar el castellano, no tendrá esta opción y se conformará con el mínimo establecido (Inglés y otra área no lingüística).

En Infantil, al existir un enfoque global -no se funciona por asignaturas- la distribución se hace por horas. En todos los casos la exposición al inglés será de entre dos a cuatro a la semana. Respecto a la ESO y Bachillerato, los seis niveles se simplifican en tres (Básico, Intermedio y Avanzado). En el primero, el que dará más peso al castellano en la mayoría de asignaturas, se impartirá en lengua extranjera una materia además de la de especialidad, en el segundo se podrá elegir entre dos o tres (contando el Inglés propiamente dicho) y en el tercero será obligatorio hacerlo con tres. Se repite la pauta que ya se desprende de la educación obligatoria: más valenciano supone más inglés.

Lo mismo sucede con el incentivo de la acreditación. En Primaria, no habrá certificación automática en los niveles Básico e Intermedio. Sólo en el Avanzado se podrá conseguir el equivalente a un A1 en conocimientos de Inglés y un A2 respecto al dominio del valenciano. En Secundaria sí se hará en los Intermedios, aunque el máximo reconocimiento llegará con el Avanzado. En Bachillerato se llegará, con esta modalidad, a un B1 de lengua extranjera y a un C1 en la cooficial (el equivalente al Mitjà).

La discriminación positiva se justifica en el decreto con la idea de que es la lengua minorizada. «Los datos demolingüísticos disponibles y los informes de evaluación educativa confirman la necesidad de corregir los desequilibrios de competencia y uso del valenciano en el conjunto de la población escolarizada», se asegura en el preámbulo. Miguel Soler fue más claro. «No conocemos a ningún alumno de 17 años que no domine el castellano, la exposición está garantizada», dijo, en el sentido de que no sucede lo mismo con la lengua materna. También insistió en la importancia de que el fomento del valenciano vaya más allá del entorno educativo. Puso otro ejemplo entendible: el papel que jugó en su difusión la conocida serie de dibujos 'Bola de Drac'.

Por su parte, el conseller se refirió también a la importancia, trasladada al decreto, de que la futura RTVV ofrezca contenidos en inglés para fomentar su aprendizaje. De hecho, puso especial énfasis en otra de las novedades del nuevo modelo, como es la asignación de horas lectivas en todos los cursos de Primaria para trabajar el dominio oral. Será a través de la asignatura Competencia Comunicativa Oral (CCO).

Más diferencias

Eso sí, hay diferencias en función del nivel elegido. En el Básico 1 y 2, en los que habrá mayoría de asignaturas en castellano, se dotará de una hora semanal para mejorar las destrezas en las dos lenguas cooficiales. Lo mismo sucederá en el Intermedio 1, mientras que en el 2 y en las dos modalidades del Avanzado la nueva materia será para trabajar la competencia en inglés. Otra vez se repite la pauta: para dar más peso a la lengua extranjera se obliga a optar por los niveles que más asignaturas incluyen en valenciano.

En la presentación del borrador del decreto también se informó de que se aumentarán los recursos formativos para los docentes en materia idiomática a través del nuevo Centro de Formación en Plurilingüismo (Cefire) de Alzira, que también estará a disposición de los centros concertados, como precisó ayer Miguel Soler. Además, habrá una nueva exigencia. Para dar clases en inglés en áreas no lingüísticas se necesitará un C1 del Marco Común Europeo de las Lenguas. Eso sí, el plazo que da Educación a los docentes para conseguirlo es más que amplio: No se exigirá hasta el curso 2026-2027. Mientras tanto valdrá el B2.

Las modalidades aplicadas se evaluarán cada cuatro años, de manera que se tendrán que introducir cambios si no se avanza hacia el objetivo principal del decreto: alcanzar un dominio eficaz de las lenguas cooficiales y de una extranjera. El conseller Marzà comentó ayer que el proyecto ideado pretende que cada centro elija el nivel que más se adecúe a la realidad de su entorno «sin imposiciones ni apuestas políticas determinadas».

Tras dar a conocer el borrador a los medios, llegó el turno de los sindicatos docentes y los representantes de las Ampas públicas. La primera reacción fue la del Stepv, el mayoritario, que se mostró muy crítico porque el valenciano no se convierte en lengua vehicular. A juicio de la organización, el borrador es «poco ambicioso», ya que el proyecto «sustituye los actuales programas por un solo programa pero con diferentes niveles, de modo que el único que garantiza una formación plurilingüe es el Avanzado». La crítica es que no existe la garantía de que todos los centros deban aplicarlo. El sindicato pedirá mejoras durante la negociación.