Las Provincias

Un trabajador del Hospital General camina por uno de los pasillos del centro. :: irene marsilla
Un trabajador del Hospital General camina por uno de los pasillos del centro. :: irene marsilla

La atención hospitalaria en la Comunitat destapa más de 3.000 casos de malos tratos a menores

  • Las víctimas se duplican en cuatro años y los médicos valencianos descubren palizas, lesiones por negligencias, abusos o violaciones

El pequeño Guillermo tiene dos años y medio y su padre padece una seria adicción a las drogas. El hombre enfurece al escuchar el llanto de su hijo y lo zarandea con fuerza. Acaba empujándolo contra la pared y ese torbellino de violencia paterna causa unos severos moretones al menor en varias partes de su cuerpo. Cuando traslada al niño al hospital se ampara en que el pequeño todavía no sable hablar. El padre miente y asegura a los médicos que ha sufrido una caída accidental. La experiencia de los profesionales hace saltar las alarmas y desenmascara la mentira del progenitor. Las heridas de la víctima no cuadran con los hechos descritos y comienza una investigación.

Se trata de un caso ficticio, pero basado en las experiencias reales del personal de hospitales y centros de salud de la Comunitat. Según fuentes de la Conselleria de Sanidad, entre 2010 y 2014 se han detectado 3.383 casos de violencia en menores de 18 años. Supone una media anual de 677 notificaciones a la Dirección General de Salud Pública.

El departamento autonómico todavía no dispone de datos más recientes correspondientes a 2015 y al año en curso. Pero lo que parece claro es que el maltrato infantil es una realidad creciente. En 2010 fueron 465 los casos detectados. Cuatro años después, se contabilizaban 842 víctimas. Casi el doble.

La información procede de la Hoja de Notificación para la Atención Sociosanitaria Infantil y la Protección de Menores. A grandes rasgos, este registro destapa casos que, de otro modo, jamás serían visibles. Es el resultado de una amplia red para que comience el auxilio social y judicial a bebés, niños o adolescente en peligro. Según fuentes de Sanidad, en ella están implicados «tanto los profesionales de atención primaria como especializada».

El registro incluye cualquier notificación de violencia en menores, ya sea detectada en una consulta, en urgencias o por el equipo de una ambulancia. Y según fuentes sanitarias, «no solo implica maltrato físico directo». El 'radar' sanitario para proteger a los más débiles «incluye también el descuido de padres», que puede encerrar problemas de negligencia o desatención a los pequeños, «abusos y agresiones sexuales, el maltrato psíquico y hasta los intentos de suicidio o autoagresiones».

Las estadísticas de Sanidad revelan que el maltrato infantil en la Comunitat es una realidad diaria y son muy pocos los casos que salen a la luz pública. El pasado mes de mayo, una juez de Sagunto encarceló a la madre y al padrastro de un niño de siete años por propinar una brutal paliza al menor y causarle graves lesiones. La Policía Nacional detuvo a la pareja después de que un médico del Hospital de Sagunto llamara al 091 para informar del ingreso de un niño con heridas y traumatismos compatibles con una agresión.

El pequeño sufrió la paliza pocos días antes en su domicilio de l'Horta Nord y un familiar lo trasladó al centro hospitalario. El sistema de detección funcionó con la necesaria premura. Tras entrevistarse la policía con uno de los médicos, la madre fue detenida por un delito de malos tratos en el ámbito familiar. En su comparecencia ante la magistrada, tanto la madre como el padrastro reconocieron finalmente que habían golpeado al menor.

Si analizamos las cifras por departamentos sanitarios, se observa que la zona del Hospital General es especialmente problemática. En sus salas y centros de salud próximos se han detectado 550 de esos más de 3.000 casos. Le siguen en cantidad de detecciones el Doctor Peset y La Fe. Del análisis por sexos, se desprende que seis de cada diez menores maltratados son niñas.

En la Comunitat Valenciana, el IV Plan de Salud 2016-2020 apoya específicamente la «promoción del buen trato a la infancia, la detección precoz de situaciones de posible desprotección infantil y la atención coordinada con el ámbito social o educativo», entre otros.