Las Provincias

Los empresarios estiman que la mala conexión encarece hasta un 25% los costes

  • Las firmas de la Comunitat que surten a General Motors Zaragoza tienen que encajar en sus precios la necesidad de cubrir las carencias

El perjuicio de la mala conexión ferroviaria de la Comunitat Valenciana ha hecho que la reclamación del Corredor Mediterráneo haya sido una constante desde hace años, pero desde la Confederación Empresarial Valenciana (CEV) se recordaba recientemente el efecto que para las compañías tiene la conexión con Aragón que más parece una carrera de obstáculos.

Según el presidente de la patronal, Salvador Navarro, cuando las firmas valencianas quieren optar a un concurso para prestar servicios en la factoría automovilística de General Motors en Figueruelas (Zaragoza) «acuden con unos costes un 25% mayores» por las malas conexiones ferroviarias.

Siendo Almussafes y su entorno uno de los focos automovilísticos de España, la búsqueda de otros destinos al margen de Ford ha sido una constante desde hace un lustro. Hasta que la compañía del óvalo confirmó que renovaba su confianza en Valencia y le adjudicaba nuevos modelos, proveedores de distinto tipo iniciaron una incursión en otras zonas de España en la que se vio a las claras las barreras existentes hacia otras factorías.

De hecho, en un reciente encuentro empresarial, el gerente de Logística de Ford, Luis Rafecas ya apuntó que para las empresas valencianas «el coste de transporte es superior al coste de la mano de obra», lo que repercute en una pérdida de competitividad. Esto se agrava cuando otros competidores, como los de la Zona Franca de Barcelona, no tienen que repercutir ese extra.