Las Provincias

El obispo Jesús Pla, de camino a los altares

Un momento del acto de apertura de la causa de canonización. :: Avan / A.Sáiz
Un momento del acto de apertura de la causa de canonización. :: Avan / A.Sáiz
  • La documentación de la fase diocesana se remitirá a Roma, donde seguirán los estudios para que pueda ser declarado beato y luego santo

  • El cardenal Cañizares abre la causa de canonización del prelado valenciano

Otro valenciano, el obispo Jesús Pla, ha iniciado el camino para llegar a los altares. Ayer se abrió la causa de su canonización en la catedral. El cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, presidió la celebración de apertura de la fase diocesana del proceso para canonizar a quien fuera obispo auxiliar de Valencia y con posterioridad titular de la diócesis de Sigüenza-Guadalajara.

Cuando concluya la fase que comenzó ayer, tal como informaron desde el arzobispado, la documentación se enviará a Roma para que continúe el proceso en la congregación vaticana para las Causas de los Santos. Allí realizarán «los estudios pertinentes para que, llegado el caso, monseñor Pla pueda ser declarado beato y posteriormente santo». La Santa Sede autorizó la apertura de la causa de canonización el pasado julio, cuando la Congregación para las Causas de los Santos dio el preceptivo 'nihil obstat'.

Cañizares definió al prelado Pla, nacido en Agullent en 1915 y fallecido en Valencia en 2000, como un «cristiano ejemplar, de vida santa» que ayuda en «la apasionante tarea de renovación pastoral», según el arzobispado. El pronunciamiento del cardenal incluyó el agradecimiento a la diócesis de Sigüenza-Guadalajara por la «comunión» con Valencia para llevar adelante la causa cuyo postulador es el canónigo Arturo Climent Bonafé.

Monseñor Atilano Rodríguez, obispo de Sigüenza-Guadalajara, habló del «recuerdo imborrable» que le dejó el obispo Pla, de «rostro afable, alegre y bondadoso». Recordó el cariño que siempre han sentido todos hacia él y recalcó que la apertura de la causa «es motivo de gran alegría» para la diócesis que dirige.

Asisterntes a la ceremonia

Asistieron también el arzobispo emérito de Madrid, el cardenal Antonio Maria Rouco; el arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo; el arzobispo emérito de Mérida-Badajoz, Santiago García Aracil; el arzobispo emérito de Zaragoza, Manuel Ureña; el obispo emérito de Mondoñedo-Ferrol, José Gea; el obispo emérito de Lleida, Juan Piris; el obispo de Orihuela-Alicante, Jesús Murgui; el obispo emérito de Orihuela-Alicante, Victorio Oliver; el obispo de Ibiza, Vicente Juan; y el obispo auxiliar de Valencia, Esteban Escudero.

Además, en los primeros bancos de la catedral se encontraban familiares de monseñor Pla. También acudieron vecinos y fieles de localidades donde fue párroco.

Monseñor Jesús Pla nació en Agullent el 24 de diciembre de 1915 y se ordenó sacerdote en 1942. Su primer destino le llevó a la parroquia de Genovés, donde permaneció hasta 1946. Ese año fue nombrado director espiritual del Seminario Mayor, responsabilidad que asumió durante cinco años. En esta localidad siguió 20 años más como arcipreste y párroco de San Jaime Apóstol. En 1967 fue nombrado Vicario General y en 1971 obispo auxiliar de Valencia. En 1981 se convirtió en obispo de Sigüenza-Guadalajara, cargo que desempeñó hasta el 11 de septiembre de 1991, cuando se jubiló. Falleció en Valencia el 8 de noviembre del año 2000.