Las Provincias

Nueve de cada diez municipios valencianos carecen del plan de prevención de incendios obligatorio

  • Estos programas incluyen una ordenación urbanística del territorio con «discontinuidades» que facilitan que no se propaguen las llamas

Los planes locales de prevención de incendios son "fundamentales" a la hora de organizar los recursos que tiene un municipio para prevenir fuegos; así como para llevar a cabo la vigilancia y las campañas de sensibilización para tratar de atajar estos incendios. Pero también sirven a las poblaciones próximas a espacios forestales (casi 450 en toda la Comunitat) para acometer la "ordenación territorial del paisaje" y, principalmente, para que promuevan "discontinuidades" en el crecimiento de las localidades y sus urbanizaciones, con el fin de que sirvan de freno para la propagación de las llamas. Pero no sólo eso. Además son obligatorios desde hace más de dos décadas, según establece la Ley Forestal de la Comunitat de 1993.

Así lo apuntaba ayer la directora general de Prevención de Incendios Forestales, Delia Álvarez. Sin embargo, y pese a todo ello, la responsable autonómica alertó de que prácticamente el 90% de estos municipios todavía carece del citado plan, pese a que la planificación y asignación de recursos para combatir los incendios forestales se realiza en base a estos documentos.

En concreto, de los 542 municipios existentes en toda la geografía valenciana, sólo 50 cuentan con un plan de prevención aprobado. Otros 94 están exentos al no ubicarse cerca de masas forestales, mientras que los 398 restantes siguen, 23 años después, sin el preceptivo plan, lo que supone casi el 89% de las localidades con obligación de desarrollarlo.

La directora general achaca este déficit a al "abandono" de la línea de subvenciones que la Administración destinaba para ayudar a las localidades a impulsarlos y a los escasos recursos económicos de los municipios más pequeños. De hecho, no fue hasta 2007 cuando se aprobaron los dos primeros planes en Albalat dels Tarongers y Algimia de Alfara, ambas poblaciones en la comarca del Camp de Morvedre. Tras ellas, un escaso goteo de localidades hasta completar el medio centenar actual. Altea y Bocairent, con planes aprobados este año, han sido las últimas en sumarse.

Este problema, añadió Álvarez, es una de las cuestiones que el Consell se ha empeñado en corregir. "Lo que vamos a hacer desde la Generalitat es abrir una línea de subvenciones a partir del año que viene; unas ayudas que vienen en el marco del Plan de Desarrollo Rural y que cuenta con financiación europea", precisamente, para ayudar en la elaboración de los planes. Además, advirtió de que la existencia o no de estos documentos "va a condicionar la concesión de las posibles ayudas que, posteriormente, se vayan a sacar para su ejecución". "El que no lo tenga no va a poder optar a estas ayudas de trabajos forestales y prevención", resumió.

Regulación y sanciones

Para tratar de evitar o, al menos, reducir los incendios forestales, el Consell va a dedicar especial atención a las "causas humanas", que originan el 80% de los fuegos. «Vamos a hacer más incidencia en la prevención y a ir eliminando, progresivamente, el uso cultural del fuego, como por ejemplo las quemas agrícolas, mediante generación de alternativas y para el aprovechamiento de los restos para biomasa.

Álvarez también anunció que se está preparando una "mejor regulación" del uso del fuego en aspectos de ocio como paelleros o espectáculos pirotécnicos, ya que ahora "está muy dispersa". Asimismo, "vamos a incrementar la vigilancia y la disuasión. Y también la capacidad sancionadora". Sobre este último punto, indicó que la conselleria ha ampliado la unidad de gestión que se encarga de las sanciones administrativas sobre negligencias forestales. "Se están tramitando con más agilidad estas sanciones", precisó.

En esta línea, señaló también que la Generalitat está preparando "las infraestructuras necesarias para que los medios puedan trabajar en la extinción en condiciones de seguridad y de eficacia", así como en "la mejora de la respuesta de nuestros bosques al incendio, que sean más resistentes a la acción del fuego y menos inflamables".

Álvarez realizó estas declaraciones tras la primera reunión mantenida con el director general de Medio Natural y Evaluación Ambiental, Antoni Marzo, y el responsable de Medio Ambiente de la Diputación de Valencia, Josep Bort, para coordinar la aplicación de los citados planes locales de prevención de incendios forestales.

Bort, por su parte, indicó que la Corporación provincial está impulsando acciones «para ayudar a que los planes de prevención locales tengan sentido», por lo que «vamos a hacer una línea presupuestaria para destinar recursos para financiar acciones que prevén estos planes, sobre todo tratando de incidir en los planes de autoprotección de urbanizaciones». Sobre esto último, comparó dos de los últimos incendios sufridos en la provincia, como los fuegos que castigaron a Carcaixent y Xàbia. "Mientras que el primero contaba con un plan de autoprotección, el segundo no. En uno no se han quemado viviendas y en el otro sí", ejemplificó.

Así, el diputado provincial apuntó que, con esta línea de subvenciones, pretender generar un "efecto llamada" en las poblaciones que todavía no tienen plan.