Las Provincias

Los padres arremeten contra el Consell por incumplir la promesa de gratuidad de los libros

Alumnos recogiendo libros del banco del centro durante el primer día del curso. :: manuel molines
Alumnos recogiendo libros del banco del centro durante el primer día del curso. :: manuel molines
  • Las Ampas reclaman que Educación se haga cargo de todas las necesidades de los colegios para que las familias no tengan que comprar ejemplares

«Se nos ha trasladado una idea errónea». Son palabras de Màrius Fullana, presidente de la Federación de Ampas de Valencia (Fapa) en referencia a los bancos de libros que debían, a partir de este curso, garantizar la gratuidad a las familias en las etapas obligatorias. La organización, mayoritaria en la escuela pública de la provincia, se mostró ayer muy crítica con la gestión del programa de Educación, llegando a reclamar que asuma los costes que se están trasladando a los padres que han tenido que comprar ejemplares. La postura es muy similar a la de la Federación 9 d'Octubre, también representativa de la red pública, que advierte del riesgo de que los bancos pierdan usuarios en próximos cursos. Sin olvidar las advertencias de Fcapa, con especial peso en los concertados, o las quejas de los directores de instituto, donde el intercambio es más complejo por la implantación de la Lomce.

A través de un comunicado, Fapa València consideró que el programa «no garantiza» la gratuidad tal y como se anunciaba en la orden, y lamentó «el volumen de trabajo y burocracia que ha supuesto para todos los centros, que a día de hoy aún está generando problemas por la falta de planificación». No escatimó críticas la organización pese a ser cercana al proyecto educativo del gobierno del Botánico, con el que comparten la apuesta por la enseñanza pública como pilar del sistema o el rechazo frontal a la Lomce.

«La gratuidad total se ha convertido en una gratuidad parcial, cuando la educación pública debe ser gratuita», añadió Fullana. La federación consideró que no se han tenido en cuenta cuestiones como el «gran gasto» que supone el cambio de lotes completos por la aplicación de la Lomce y se refirió a casos donde un alumnado repetidor «ha de comprar de nuevo los libros teniéndolos nuevos del curso anterior».

También explicaron que hay centros que funcionaban con su banco propio en años anteriores y cuyos manuales ya han superado la vida útil, «siendo su renovación obligada», aunque imposible con el dinero que aporta la conselleria para reponer ejemplares, que es limitado. Además, se pide que la administración se haga cargo del coste total de los libros y que cree una partida específica en lugar de decir a los centros que avancen el dinero necesario con las de comedor o funcionamiento. «Los libros han de ser gratuitos para todos y no se puede pedir que las familias paguen», dijo Fullana, quien añadió que trasladarán estas peticiones a la conselleria y que han reunido las quejas de una veintena de Ampas por problemas en la gestión de los bancos.

A su juicio, la normativa reguladora no llegó con la previsión necesaria, lo que hizo que hubiera escuelas que a través de sus consejos escolares optaran por el 'copago' para completar los lotes. Para Fapa, estas decisiones «crean desigualdades entre los centros».

Su homólogo en la Federación 9 d'Octubre, Lorenzo Tendero, coincidió ayer en que debe ser Educación la que asuma los costes, «que es quien ha regulado y anunciado la iniciativa», y añadió que «no deben recaer en los padres». «Algo no ha funcionado. ¿Cómo es posible que en situaciones parecidas haya institutos que sí tienen libros para todos y otros no?», se preguntaba.

A la federación han llegado quejas sobre escuelas que han decidido cambiar todos los libros de Secundaria para este curso, por lo que las cuantías previstas por Educación son insuficientes, o de padres que tras dejar los ejemplares de 6º de Primaria sólo han recibido «uno o dos» para 1º de ESO. También advirtió de consejos escolares que han optado por no utilizar el dinero de otras partidas, como permitía Educación. «Se ha generado desconfianza. Hay padres que nos trasladan que dejarán el banco el curso que viene. Prefieren quedárselos, venderlos o cambiarlos con otras familias, como sucedía hasta ahora, y ahorrarse mucho más dinero que si se les dan lotes incompletos», añadió.

Para Vicente Morro, presidente de la Federación de Apas Católicas de Valencia (Fcapa), «habría sido más efectiva una ayuda como el bono libro complementada con los bancos que estaban funcionando, pero lo que vendía era decir que habría libros gratis. Además, es inviable, ya sea por el desgaste de los mismos o por los cambios educativos que pueden llegar como leyes nuevas o más clases en valenciano», dijo.