Las Provincias

Las peñas taurinas, impotentes ante la presencia de adolescentes en los bous

Un joven a punto de ser corneado por un toro embolado en l'Olleria.
Un joven a punto de ser corneado por un toro embolado en l'Olleria. / lp
  • Aseguran que el joven de 15 años herido en los festejos de Vila-real aparentaba ser mayor y exigen responsabildad a los padres

La ley autonómica que regula los bous al carrer es clara al fijar los 16 años como edad mínima para participar en los festejos. También lo es al designar a los colaboradores de las peñas como las personas encargadas de impedir el acceso a los menores. Sin embargo, «distinguir entre un chaval de 16 años y otro de 15 es, la mayoría de las veces, una tarea muy difícil», como confiesa el presidente de la Unión Taurina y la Federación de Peñas de la Comunitat, Vicente Nogueroles.

Según su versión, corroborada por responsables municipales de Vila-real, esta es la clave que explica la cogida de un menor de 15 años herido el sábado por un toro embolado en los festejos de la localidad. El chico, residente en el pueblo y de origen argelino, sufrió quemaduras y un golpe en la cabeza tras acceder ilegalmente al recinto.

«Su aspecto físico era propio de un mayor de 15 años, muy espigado y de complexión atlética», describe Nogueroles. Ante una legislación que no exige mostrar el DNI a quienes se exponen al toro los colaboradores de los festejos «no tienen más arma que el sentido común» para realizar una criba visual entre los participantes e intentar apartar a quienes aparentan tener menos de 16 años.

El concejal de Fiestas y Seguridad Ciudadana de Vila-real, Javier Serralvo, confirmó ayer que ninguno de los veinte voluntarios que velaban por la legalidad del festejo advirtió al menor de que no podía estar en el recinto, algo que ha sucedido en otras ocasiones cuando el aspecto físico sí denota con claridad una edad por debajo de los 16 años. Su desarrollo físico no despertó ninguna sospecha y fue luego, al ser atendido por los sanitarios, cuando se descubrió que no alcanzaba la edad mínima legal.

«Con los jóvenes de 15 años la labor preventiva se complica muchísimo. Pedir el DNI no tiene sentido en un festejo popular en la calle. Equivaldría a pedir la documentación a los menores que acceden a verbenas de Fallas en las que se sirve alcohol. No tiene sentido», estima Nogueroles. En esta tesitura, el portavoz de las peñas apela a «la responsabilidad de los padres». «Son los progenitores los que deberían responder de las imprudencias en los que sus hijos se exponen a un peligro mortal, porque no debemos olvidar que los bous son una actividad de riesgo», apostilla.

Expediente informativo

Como es habitual en este tipo de accidentes, la Generalitat va a abrir un expediente informativo que podría derivar en sancionador si la investigación concluye que los organizadores no cumplieron los requisitos legales. Durante el verano ya ha ocurrido en dos ocasiones: la cogida de una adolescente de 14 años en Museros acabó sin sanción al entender el Consell que la niña fue advertida por los colaboradores pero desobedeció. El expediente informativo sobre otro percance similar en el que un joven de 15 años fue corneado en Calp aún no ha sido resuelto.

El acceso ilegal de menores a los bous reaparece como uno de los principales problemas de seguridad a los que se enfrentan las peñas, una cuestión que la actual legislación no logra atajar. La propuesta que la federación pretende lanzar en la próxima reunión con responsables autonómicos es ampliar el número de colaboradores voluntarios. La filosofía es que a más ojos en el recinto más posibilidad habrá de detectar y apartar a los chavales de menos de 16 años.

Actualmente, la ley marca como obligatorios un mínimo de diez encargados de la seguridad en los bous al carrer. Según Nogueroles, «pretendemos que ese mínimo se eleve en función de la población y del volumen de participantes de cada festejo concreto». El encuentro entre peñas y Generalitat todavía no tiene fecha pero la solución agrada, en principio, a José María Ángel, responsable de Emergencias, órgano competente en las fiestas taurinas.