Las Provincias

El aumento del precio de los créditos universitarios acelera los abandonos

Estudiantes durante los exámenes de selectividad. :: jesús montañana
Estudiantes durante los exámenes de selectividad. :: jesús montañana
  • El incremento de los costes de la matrícula y de los requisitos para obtener una beca hace crecer hasta el 17,2% el número de alumnos que dejan las clases

El aumento de los costes de la matrícula y de los créditos universitarios, el incremento de los requisitos para obtener una beca, la pérdida de población juvenil y hasta la mayor oferta en Formación Profesional (FP) y másteres está detrás del descenso de alumnos de las facultades públicas y del aumento de la tasa de abandono, que en el caso de la Comunitat ha subido hasta el 17,2% en el curso 2013-2014, frente al 14,7% de la temporada 2011-2012. Esta es una de las principales conclusiones del XII Informe de la Fundación Conocimiento y Desarrollo CYD 2015 presentado ayer.

Sobre ello, apunta que el descenso en la financiación pública de las universidades se compensó, parcialmente, con un aumento de los costes de matrícula que autorizó el Gobierno en 2012 y que las comunidades autónomas han aplicado de forma irregular -en la Comunitat, estudiar cuesta el doble que en Galicia o Andalucía-. Este fenómeno, junto al aumento de los requisitos para obtener una beca, recalca el informe, es el que ha podido disparar la pérdida de alumnos en los campus. En apenas unos años se han perdido un 8,7% de estudiantes, mientras que la reducción de la población en edad universitaria -de entre 18 y 22 años- fue sólo del 6%.

Lo que sí ha aumentado en estos años, sin embargo, es el rendimiento de los estudiantes. Mientras que antes de los recortes se aprobaban un 72% de las asignaturas matriculadas, ahora la proporción ha subido hasta el 77%.

Desde 2009, el sistema universitario público español acumula una caída en sus ingresos de casi un 18%. En cifras, esto supone que ahora cuentan con unos 1.900 millones de euros anuales menos que entonces. Un fenómeno al que se suman un descenso de más de 120.000 estudiantes y reducciones importantes tanto en número de docentes como de investigadores contratados.

Década perdida

El impacto de la crisis y los recortes sobre la universidad española, afirmó Francesc Solé Parellada, vicepresidente de la fundación, es tan grave que si no se le pone remedio, pronto podrá hablarse de una década perdida. «Todavía faltan tres años para que concluyan los diez años desde 2009 y aspiramos a no tener que decirlo», recalcó. «Pero la situación no acompaña porque las universidades dependen de las comunidades autónomas y no es probable que en los presupuestos de 2017 haya cambios importantes».

Pese a todo, según Solé Parellada, las universidades «han hecho un esfuerzo digno de resaltar» durante los años de recortes. Pese a la situación financiera desfavorable, recalcó, han mantenido la producción científica y mejorado el número de patentes presentadas, que todavía están en cifras muy discretas comparadas con otros países europeos. Aun así, reclamó a las administraciones un «golpe de timón» para que aumenten la financiación del sistema de educación superior. Según sus cálculos, si se hubiese mantenido la tendencia previa a la crisis, en vez de perder 1.900 millones de euros, ahora contarían con 6.000 millones más.

«La universidad española se aleja de la europea», recalcó Solé Parellada. En promedio, tanto los países de la UE como de la OCDE gastan significativamente más que España en sus sistemas de educación superior.