Las Provincias

Cuatro años y medio de espera y dos hijos a su cargo

  • Como ya informó LAS PROVINCIAS, en el último año, ya con el actual Consell, la Comunitat ha registrado un aumento de 7.335 personas que están pendientes de recibir sus ayudas por dependencia

Los cinco dictámenes emitidos por el Síndic contienen algunos datos del drama que viven los afectados por los retrasos en las ayudas de la Ley de Dependencia. Hasta 54 meses de espera, más de cuatro años, lleva por ejemplo aguardando una anciana de 89 años a que le concedan una prestación económica vinculada al servicio de ayuda domiciliaria. El pasado mes de junio se hizo llegar a la mujer la última respuesta de la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas, la que le daba la citada dilación de al menos seis meses para resolver su caso. Desde entonces, al organismo no le consta «avance alguno en la resolución del expediente».

No menos sangrante es la historia de otra mujer a la que la desesperación ha llevado a pedir ayuda al Síndic. En esta ocasión no es sólo ella la que lleva esperando que se reconozca su dependencia desde febrero del año pasado. Bajo su mismo techo, y a los que tiene que sacar también adelante, se encuentran dos hijos igualmente dependientes. Uno de ellos recibe una prestación económica, pero el otro, nada de nada, como indica el dictamen del organismo de la Comunitat.

En otro de los casos reflejados en una de las cinco resoluciones, el retraso entre este Consell y el anterior clama al cielo. Una de las afectadas pidió en noviembre de 2009 que se la reconociera como dependiente. En marzo del año pasado volvió a reclamarlo. A día de hoy sigue esperando. La mujer vive con su marido, quien presenta «pérdidas de memoria», y con su hijo reconocido como dependiente, tal y como se detalla en el expediente público.

Como ya informó LAS PROVINCIAS, en el último año, ya con el actual Consell, la Comunitat ha registrado un aumento de 7.335 personas que están pendientes de recibir sus ayudas por dependencia -prestaciones que legalmente ya tienen reconocidas, en algunos casos incluso por más de cinco años- o que están a la espera de conseguir un dictamen.