Las Provincias

El curso arranca con 1.700 profesores de baja y sus puestos por cubrir

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Alumnos del José Soto Micó durante el primer día de clase. :: manuel molines

  • Más colegios suspenden las clases debido al calor y Educación anuncia nuevas medidas para prevenir el fracaso escolar

El curso ha empezado con 1.758 puestos docentes sin cubrir en la escuela pública, la mayoría en centros de Primaria y Secundaria. El motivo de las ausencias es que los titulares han causado baja del sistema por motivos muy diversos. Se incluyen desde enfermedades hasta excedencias registradas en los últimos días. Para llenar los huecos, la conselleria recurrirá a las bolsas de interinos a través de un proceso que se resolverá hoy con la adjudicación de las plazas. Los beneficiarios se incorporarán a su centro el próximo lunes y se podrán dar por completadas las plantillas de cara al arranque del ejercicio.

Las ausencias a principios de curso son habituales. Aunque la mayoría de puestos de interinidad se cubren en el mes de julio, siempre se producen situaciones sobrevenidas durante el verano que se comunican a los centros a partir del 1 de septiembre, y estos a su vez trasladan las necesidades a la administración.

Según los datos facilitados por Educación, de los 1.758 puestos, 648 son vacantes, es decir, que no tienen titular o que este no se incorporará durante el curso. En algunos casos ya se ofrecieron en la adjudicación del pasado lunes, si bien no fueron ocupadas, incluyendo algunas a tiempo parcial, y en otros se trata de jubilaciones que no estaban registradas en el sistema. También hay puestos que se liberan tras solicitarse excedencias o comisiones de servicio y plazas que acaban de ser autorizadas por la Conselleria de Hacienda. Todas las vacantes se cubren durante un curso completo.

Otros 536 puestos son sustituciones determinadas. Son aquellas en las que se conoce el inicio de la baja y el final: desde licencias matrimoniales hasta permisos de maternidad o de lactancia. Es decir, el interino que las acepte sabe el tiempo estará en las aulas. El resto de plazas a adjudicar (574) son sustituciones indeterminadas, en las que el titular puede volver en cualquier momento. Es el caso de las incapacidades temporales -enfermedades-, permisos por riesgos en el embarazo o para cuidados familiares.

Los 1.758 interinos que se incorporarán el lunes se sumarán a los 10.359 que ya acudieron a las aulas ayer. El dato implica que las bolsas se han movido más que en años anteriores si se tiene en cuenta que estarán trabajando el 46,89% del total de integrantes (25.844).

La cobertura de vacantes libres y sustituciones no es tan sencilla, pues está limitada por el Gobierno como una de las medidas de contención del déficit autonómico. De hecho es obligatorio esperar un mínimo de diez días para hacerlo desde que se notifica oficialmente. Fuentes de la conselleria explicaron que se ha reducido al mínimo este periodo para poder planificar la cobertura de las bajas con la «máxima» antelación y evitar en lo posible trastornos a los equipos directivos y a los alumnos.

Las adjudicaciones de hoy suponen un punto y seguido. Aunque resuelven el inconveniente de tener puestos sin cubrir al inicio del curso, siempre se generan nuevas necesidades teniendo en cuenta que la plantilla docente en la red pública supera los 51.000 profesionales. De hecho las adjudicaciones son continuas durante el ejercicio.

Ceip La Balaguera

El curso ha empezado con relativa normalidad, aunque el calor ha provocado nuevas suspensiones de clases en el Ceip La Balaguera. El Ayuntamiento de Albal, de acuerdo con el Ampa y el equipo directivo, decidió cancelar la actividad para hoy y para el lunes tras los problemas detectados en las aulas. En un comunicado el Consistorio explicó que a las diez de la mañana ya se registraban temperaturas por encima de 35 grados en algunas dependencias, lo que se solventó trasladando a los alumnos afectados, lo que permitió salvar la jornada lectiva de ayer. El centro atiende a 511 estudiantes.

Fuentes municipales explicaron que el centro dispone de aparatos de aire acondicionado instalados que no se ponen en marcha porque falta la instalación eléctrica necesaria, que depende de la conselleria. Ayer se le pidió «que realice las pertinentes gestiones para acabar con el problema del calor en el colegio». El caso de la Balaguera se suma al de Moncada, donde se decidió el miércoles suspender las actividades en todos los colegios hasta el lunes.

Por su parte, el sindicato mayoritario, el Stepv, criticó que han vuelto a producirse los mismos problemas que en cursos anteriores. En base a una encuesta remitida a 71 centros públicos, explicaron que el 69% respondieron que se habían superado las temperaturas permitidas para dar clase (27 grados). La organización también se mostró crítica con la falta de docentes, pues el 40% de las escuelas participantes dijeron que les faltaba algún profesional. Hay que recordar que hace unos días el Csi·f también pidió un proceso extraordinario de adjudicaciones para reducir las ausencias.

Anpe, por su parte, lamentó que la administración se haya descolgado con medidas de última hora, como el protocolo sanitario -también fue criticado por el Stepv por recaer nuevas responsabilidades en los docentes-, y criticó «improvisaciones» como que no se conozcan los becados de comedor. Además, recordó que se mantienen recortes de la anterior legislatura, como el aumento de horas lectivas en Secundaria.

Por su parte, desde UGT se exigió al Consell un plan para mejorar la climatización de los centros para evitar problemas por el calor, idea que también trasladó CC. OO. PV, que lamentó además la falta de profesorado, especialmente para atender necesidades especiales.

Por otro lado, el presidente Puig visitó el colegio público José Soto Micó de Valencia, el único de España que todavía incluye el primer ciclo de la ESO, y destacó la importancia de conseguir una «educación pública de excelencia». Además anunció que las obras del instituto de Patraix llegarán el año que viene.

En la visita estuvo acompañado por Mónica Oltra, Joan Ribó y Vicent Marzà. El conseller anunció un nuevo decreto de educación inclusiva, que recogerá nuevas medidas para atender al alumnado con necesidades específicas de apoyo con el objetivo de mejorar sus expectativas académicas y su rendimiento. O lo que es lo mismo, reducir las posibilidades de fracaso escolar.