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La zona de control del incendio que se delimitó en Artana. :: efe
La zona de control del incendio que se delimitó en Artana. :: efe

Las fases clave de la extinción

  • Los siniestros se dan por extinguidos cuando ya no existen materiales en estado de ignición ni se prevé su reproducción en las próximas horas

  • Agentes externos como el calor pueden influir a la hora de atajar el fuego

valencia. Antes de declarar oficialmente un incendio por extinguido, éste ha de pasar por varias fases que pueden ser confundidas entre ellas y causar el desconcierto entre la ciudadanía. Asimismo, este proceso también sirve para determinar si la magnitud de las llamas puede arrasar con mucha de la vegetación de la zona o si, por el contrario, se trata de una situación fácil de controlar y que, por ende, no implica mayor problema.

Se dice que durante la primera fase de las llamas, el incendio está activo ya que su propagación está descontrolada y, a pesar de que los medios de extinción luchan por controlarlo, puede presentar varios focos y frentes que atajar que dificulten su tarea. En una segunda fase conocida como la de estabilización, el fuego suele estar bajo vigilancia y, aunque puede seguir avanzando y propagándose por frentes delimitados, las brigadas y efectivos tienen un mayor dominio sobre el siniestro forestal.

En tercer lugar, se determina que un incendio está controlado, es decir, cuando se ha conseguido aislar las llamas en el territorio ya quemado y su avance es difícil que se materialice, por lo que no hay peligro. La última fase por la que pasa un incendio forestal es la denominación de extinguido. En esta etapa, ya no existen materiales en estado de ignición en el perímetro del incendio y no se prevé que pueda volver a reproducirse. No obstante, hay que recordar que en las fases de estabilización y control las condiciones meteorológicas o cualquier descuido, pueden provocar que las llamas se reactiven y que el procedimiento vuelva a reiniciarse.