Las Provincias

Educación abre otro frente con la Iglesia al reducir el horario de los profesores de Religión

El conseller Vicent Marzà en su escaño de Les Corts. :: manuel molines
El conseller Vicent Marzà en su escaño de Les Corts. :: manuel molines
  • Los sindicatos acusan a la conselleria de aplicar «un tremendo recorte» y el departamento asegura que se duplicaban horas «innecesariamente»

La Conselleria de Educación ha decidido cambiar la manera de planificar las plantillas de profesores de Religión días antes de iniciarse el curso. La medida la denunciaron ayer los sindicatos y acabó con acusaciones graves de Compromís hacia María José Català, que estudia emprender medidas legales.

Mientras que la administración alega que se aplica «una gestión responsable de los recursos», las organizaciones hablan de recorte de personal, con reducciones de jornada (y de su retribución) y con muchos profesores obligados a trabajar para varios colegios, lo que va contra la estabilidad de las plantillas.

Lo que es seguro es que la decisión será polémica, pues implica agrandar la brecha existente entre la administración y la Iglesia, que ya han chocado en varios frentes: desde el tratamiento de la concertada hasta la exclusión de las universidades privadas de las becas. Y no se puede olvidar que Antonio Cañizares, máximo responsable de los centros diocesanos y de la Católica, siempre insiste en la importancia del profesorado de Religión.

Según explicaron desde la Federación de Enseñanza de USO CV, los representantes de los trabajadores fueron informados el pasado día 2 de los cambios. «La conselleria pretende imponer una relación de puestos de trabajo que supone un tremendo recorte laboral al colectivo», señalaron en un comunicado, que pone cifras a la situación generada.

Según USO, en la provincia de Valencia provocará que se amorticen cinco puestos (jubilaciones y fallecimientos), mientras que trece profesores quedan suprimidos sin destino y se reduce la jornada «al menos a la mitad a 75 docentes que imparten la asignatura». Desde la Asociación Profesional de Profesores de Religión en Centros Estatales (Apprece) calculan que a nivel de Comunitat habrá entre 140 y 150 reducciones de jornada, sin contar las itinerancias. Eso sí, Educación insistió ayer en que no se prescinde de ningún docente. Ambos sindicatos ya han anunciado que irán a los tribunales si la conselleria no da marcha atrás, sobre todo porque consideran que la medida no se ha negociado de manera reglamentaria.

El cambio se refiere a los centros públicos de Primaria de dos o más líneas. Según Apprece, hasta ahora para calcular el profesorado necesario en arreglo al acuerdo alcanzado en 2015 contaban todas las unidades o aulas. Con la nueva ordenación habrá que hacer agrupamientos con alumnos del mismo nivel y opción lingüística hasta llegar a 25 para que se compute una unidad. Es decir, es más difícil sumar aulas para el cálculo, lo que se traduce en menos horas asignadas a los docentes y por tanto, en reducciones horarias o itinerancias. USO añadió que no se les cuentan, para la configuración de su horario, otras actividades docentes en el mismo centro, como sí sucede en el resto de cuerpos de la enseñanza pública.

La versión de Educación

Para Educación, el sistema anterior, el del PP, «duplicaba innecesariamente las horas que se impartían», y asegura que había un exceso de 2.000, con un sobrecoste de cuatro millones. Fuentes sindicales rechazaron este argumento y lo vincularon con la existencia, hasta el acuerdo de 2015, de los coordinadores de la asignatura, figura ya desaparecida. La conselleria puso el siguiente ejemplo. Si había dos aulas de 2º de Primaria, una con cinco alumnos y otra con diez, se impartían las clases de Religión por separado. Ahora se hará de manera conjunta.

El conseller Marzà ha explicado este miércoles que la propuesta trasladada a los sindicatos para adecuar las condiciones laborales y horarias de la plantilla de religión supone "poner orden" en esta asignatura optativa, tras detectar 2.000 horas duplicadas innecesarias que suponían un gasto anual de 4 millones de euros, pero con "una mirada social" para los profesores ya que "se evita que se vayan a la calle".

Al respecto, en una rueda de prensa, ha explicado que es "importante que las personas siga teniendo trabajo", pero que se ha regulado la asignatura para "dar la misma respuesta que al resto de optativas". "Es una cuestión de normalidad", ha recalcado.

Así, ha explicado que este propuesta se presentó en la mesa de negociación y que los sindicatos cuentan con "toda la información". Al respecto, ha recalcado que este cambio supone "algo tan sencillo" como tratar la religión como "cualquier otra optativa, con las mismas condiciones como marca la ley".

En ese sentido, ha recordado que la religión es "una asignatura optativa de oferta obligada" y por ello se le asigna "las mismas horas que al resto de optativas con los mismos recursos". Por tanto, ha incidido, "lo único que hacemos es homologarla al resto de optativas".

Por el contrario, ha lamentado que con el anterior gobierno del PP se produjeron 2.000 horas duplicadas que resultaban innecesarias. "Y no puede ser que una optativa se tratara de forma diferenciada a las otras", ha recalcado.

Català estudia querellarse contra Navarro

USO se mostró muy crítico con la decisión y alegó que mientras se mejoran los recursos docentes se recorta en Religión, fomentando contratos precarios. Para Apprece, el nuevo planteamiento es «inaceptable» y «condena al profesorado a sueldos de miseria», lo que supone un «trato inconcedible a los trabajadores». Además, muchos colegios han protestado porque el cambio obliga a modificar los horarios de su plantilla, cerrados ya en julio.

Por su parte, la diputada de Compromís Isaura Navarro señaló que hay casos de centros de Especial donde no se pide Religión y cuentan con profesores, o que con cuatro alumnos se han hecho dos grupos. «Estamos ante un caso de corrupción orquestado mano a mano entre Català y el arzobispo Cañizares, consentidor de un uso incorrecto del dinero público sólo para tener una tropa de estómagos agradecidos», dijo.

Por esta acusación Català estudia querellarse. La diputada destacó que todas las plantillas de Infantil y Primaria se configuran en función de las unidades y no de la demanda y que durante su mandato ya se acordaban agrupamientos consensuados con los sindicatos para evitar ineficiencias. También criticó las formas -no se ha denunciado el acuerdo previo-, y sobre los casos citados por Navarro se preguntó si se dieron ya con Marzà de conseller.