Las Provincias

El Consell llevará a los tribunales las reválidas de la ESO y Bachillerato

  • La entidad entregó un escrito donde se recopilan sus demandas, entre ellas la derogación de la Lomce

VaLENCIA. El secretario autonómico de Educación, Miguel Soler, anunció ayer que desde la conselleria se presentará un recurso contra las reválidas de 4º de la ESO y de 2º de Bachillerato que se desprenden de la Lomce. Además, la idea es solicitar al ministerio que la Selectividad actual se prorrogue un año más, lo que implicará retrasar la aplicación de la nueva evaluación externa. Soler se mostró muy crítico con la falta de información sobre las pruebas y dijo que «el alumnado de Bachillerato empezará el curso sin saber a qué tipo de pruebas se enfrenta», lo que a su juicio «es muy grave». Hay que recordar que los reales decretos que regulan ambas reválidas son oficiales desde finales de julio. El de Bachillerato, además, se acordó con la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (Crue).

La conselleria ha anunciado que está coordinándose con doce autonomías más para una reunión en la que abordarán conjuntamente las actuaciones que llevarán a cabo ante estas pruebas, entre ellas el recurso y la petición de moratoria.

Para Soler, la postura del ministerio es contraria al diálogo. «Hace meses que la inmensa mayoría de autonomías le hemos dicho al ministro Méndez de Vigo que las reválidas no tienen sentido. Está en funciones para lo que quiere», dijo.

Soler hizo estas declaraciones durante una concentración de la Plataforma en Defensa de la Educación Pública en la conselleria, a la que recibió junto al director general de Política Educativa.

La entidad entregó un escrito donde se recopilan sus demandas, entre ellas la derogación de la Lomce, un mayor diálogo con la comunidad educativa, un nuevo decreto de plurilingüismo con el valenciano como «lengua referente» o la adecuación de los centros escolares. En el ámbito laboral, reivindicaron la necesidad de recuperar las condiciones del profesorado sin más recortes, y respecto a los conciertos, apostaron por eliminarlos en los centros de educación diferenciada o en los que excluyan por motivos socioeconómicos, además de reducirlos en las etapas que no son obligatorias.