Las Provincias

La falta de inversión vial y la antigüedad de los coches disparan los accidentes en la Comunitat

  • Las carreteras de la Comunitat necesitan 371 millones para mantenimiento y conservación frente a los 68 que reciben este año

«Las carreteras están abiertas las 24 horas del día y los 365 días del año, por lo que necesitan conservación y mantenimiento como medidas preventivas». Es la reflexión que realiza Manuel Miñés, director-gerente de la Cámara de Contratistas de la Comunitat Valenciana y una de las voces más críticas con la Administración por la falta de inversiones en infraestructuras, tras conocerse el último balance de muertos en carretera hecho público esta semana por la Dirección General de Tráfico (DGT).

Porque hasta el 1 de este mes eran 83 los fallecidos en la red viaria de la Comunitat -hay que sumar otras dos víctimas más este fin de semana-, lo que representaba un incremento del 34% respecto al mismo periodo de 2015. Estas cifras situaban a la Comunitat como la autonomía con el incremento más alto de muertes en carretera (también durante el periodo estival) y ya han hecho saltar todas las alarmas, especialmente entre las asociaciones de víctimas de accidentes de tráfico y de automovilistas.

¿A qué se debe este aumento? No hay un único motivo, pero todas las fuentes consultadas coinciden en apuntar dos: falta de inversiones en mantenimiento y conservación de carreteras y envejecimiento del parque automovilístico. A los que habría que sumar el exceso de velocidad y otras imprudencias al volante, además de mayor número de desplazamientos.

«Recibimos las cifras con gran preocupación», explica el presidente de la Asociación Europea de Automovilistas (AEA), Mario Arnaldo, quien apunta que este aumento es más significativo en regiones como la Comunitat. Desde este colectivo señalan como causas del alza de la siniestralidad en carretera la falta de inversión en infraestructuras. «El mal estado de las carreteras hace que la circulación sea más insegura», expone Arnaldo. Otros factores son, a su juicio, el «mensaje triunfalista» por parte del Gobierno respecto a la siniestralidad en carretera, la antigüedad de los coches y la «ineficiencia de las políticas» de la DGT.

Repunte desde hace un año

«No queremos ser alarmistas, pero es cierto que es un factor que influye -no el único- en el repunte de la siniestralidad viaria que estamos observando desde hace un año», explica la subdirectora general técnica de la Asociación Española de la Carretera (AEC), Elena de la Peña, directora también del estudio 'Necesidades de inversión en conservación' que la entidad presentó el pasado mayo. El informe ponía un suspenso a las carreteras españolas, pues cifraba en 6.617 millones de euros la inyección necesaria para poner en condiciones la pavimentación y los elementos de seguridad de las carreteras de toda España y alertaba del aumento de ese déficit inversor en los dos últimos años (en concreto, un 7% más).

La Comunitat no escapa de ese suspenso en aspectos como el estado del firme o las barreras de seguridad. En este caso, la AEC ponía cifras al deterioro acumulado: 371 millones. O lo que es lo mismo: cada kilómetro de la red viaria valenciana necesitaría 78.897 euros para su puesta a punto. Muy lejos de los 67,69 millones que el Ministerio de Fomento tiene asignados en los Presupuestos del Estado para este año y que, en realidad, son casi diez menos (59,97 millones) al tener que descontar la anualidad del pago aplazado de 2016 de la autovía A-31 Alicante-Atalaya del Cañavate, según denuncian los contratistas.

Cuantías insuficientes para unas carreteras que, según los últimos datos publicados, soportan uno de cada cinco movimientos de los que se producen en España. «El deterioro que están sufriendo nuestras carreteras es irrecuperable salvo una inversión adicional a la fijada habitualmente», apunta Miñés. En este sentido, AEC señalaba en su estudio que, «de seguir empeorando el estado de conservación de las carreteras, antes del año 2020 será necesario reconstruir buena parte de la red».

«Hay que poner el acento en las inversiones destinadas a aspectos como el firme o las señales viarias. Debería ser una prioridad en la política de infraestructuras del Gobierno pero no ha sido así. Se ha apostado por medios de transporte como la alta velocidad, olvidando que las carreteras son vías de comunicación para todos y llegan a más sitios», lamenta De la Peña.

Más de 15 años

También el presidente de la Asociación de Prevención de Accidentes de Tráfico (PAT-APAT), Ole Thorson, apunta al desinterés de las administraciones. La seguridad vial «ya no es una prioridad para los políticos y esto puede fomentar el aumento de siniestros en carretera», dice al tiempo que recuerda que la evolución de la accidentalidad es «variable».

Otro de los motivos apuntados para explicar el aumento de fallecidos en accidentes de tráfico es la antigüedad del parque automovilístico. En la Comunitat casi un tercio de los vehículos tiene más de 15 años. Así, de los 2.786.881 automóviles censados, 746.209 (un 26%) tienen más de tres lustros, según los datos aportados por la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac). Según su estudio, existe una «elevada tasa» de vehículos viejos circulando, lo que supone «un riesgo para la seguridad vial». Y señalan que es «necesario acelerar la retirada de la circulación de los coches más antiguos».

Agrupaciones como Stop Accidentes o Aesleme ponen el foco de atención en la educación vial. «Ha primado la atención a las víctimas sobre la seguridad o la formación», indica la presidenta de Aesleme, Mar Cogoyos. Desde estas asociaciones reclaman potenciar la educación vial. «El efecto del carné por puntos ha pasado», expone la presidenta de Stop Accidentes, Ana Novella, quien añade que «hay que buscar los fallos y hacer cambios para revertir la situación».

Para la presidenta de Vida en la Carretera, Carmen Manjón, «hay una dejadez en medios e infraestructuras, además de que es necesario reforzar la educación vial de los ciudadanos. Es alarmante el repunte de víctimas».