Las Provincias

La sequía acecha a municipios turísticos y urbanizaciones de la Comunitat

Embalse de Bellús que, en la actualidad, se encuentra al 5,8% de su capacidad con 4 hectómetros cúbicos de agua embalsada.
Embalse de Bellús que, en la actualidad, se encuentra al 5,8% de su capacidad con 4 hectómetros cúbicos de agua embalsada. / P. MAMMANA
  • La CHJ declara la situación de emergencia en La Marina Baja y los pantanos afrontan el verano bajo mínimos

Hay que remontarse hasta 2008 para encontrar un periodo en el que los embalses de la Comunitat estuvieran más vacíos que en la actualidad. Con respecto al pasado verano han perdido casi 240 hectómetros cúbicos y sólo en el último mes más de 110, hasta encontrarse en el 35% de su capacidad. La intensa sequía que viene atravesando la región durante los últimos tres años, especialmente las provincias de Alicante y Valencia, ha dejado, por tanto, los pantanos y acuíferos bajo mínimos, tanto que el último informe de situación de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) establece el escenario de «emergencia» en el sistema de explotación de la Marina Baja, comarca que alberga localidades tan turísticas como Benidorm o Altea.

Por su parte, el jefe de la Unidad Regional de Valencia del Instituto Geológico Minero, Bruno Ballesteros, especializado en la investigación de recursos hídricos subterráneos, explicó que estos problemas de falta de agua se agudizan especialmente en la comarca de la Marina Alta, zona que está sufriendo en los últimos años unas pluviometrías mínimas y cuyos acuíferos, por su proximidad al mar, tienden a salinizarse cuando reducen la cantidad de agua almacenada.

Localidades como Llíber, Xaló, Xàbia, Teulada, Benitatxell o Gata, al igual que el pasado año, están notando la escasez, aunque según indicaron tanto desde la CHJ como el propio Ballesteros y algunos ayuntamientos, se están acometiendo actuaciones para tratar de evitar las restricciones que sufrieron el pasado verano. Pese a ello, Xaló se quedó hace una semana sin agua en un 70% de su término municipal y a Llíber sólo llega a su casco urbano. La situación de los pozos de los que se abastecen estas poblaciones es extrema y no recobrarán la normalidad hasta después del verano, una vez se suavice la actual presión turística. En Xaló, precisamente, arranca el viernes una actuación en la que se va a sustituir el 25% de su red de agua potable, obras que requieren una inversión de 500.000 euros y que, según el Consistorio, van a permitir ahorrar 400 metros cúbicos de agua al día.

En Xàbia, por su parte, optaron por reducir la presión del agua potable en algunas zonas, en las que han conseguido rebajar el consumo en un 40%; y se está trabajando en una nueva conexión con la desalinizadora.

En el caso de Benissa, la construcción de un nuevo pozo, actuación del Ayuntamiento que ha contado con el asesoramiento de Ballesteros y que se ha desarrollado tras un exhaustivo análisis de los recursos subterráneos, permitirá que la localidad pueda afrontar el verano sin problemas.

En el interior

Urbanizaciones, municipios y campos de cultivo de La Hoya de Buñol, la Ribera Alta y el interior de Valencia como la zona de Utiel-Requena también viven bajo el yugo de la sequía. Por ejemplo, el pantano de Tous (en la Ribera) se encuentra al 16,5% de su capacidad, mientras que el municipio de Requena activó a finales de junio su plan de sequía y prohibió llenar piscinas con agua de la red pública. Sin embargo, el mayor problema lo afrontan los municipios y campos de cultivo que se abastecen del embalse de Forata que, al 2,5% de su capacidad, se encuentra en una situación crítica. El entorno de Macastre, Turís, Llombai, Catadau o Monserrat son los más afectados. Sobre ello, desde la CHJ quisieron tranquilizar a la población y a los regantes y aseguraron que «no peligra el suministro ni se prevén cortes porque se está trabajando en la puesta en marcha de pozos de emergencia». En concreto, indicaron, de los cuatro pozos previstos, ya se encuentra en explotación uno de ellos «y las expectativas son muy buenas, con esto salvamos la situación», destacaron desde la confederación.

En la Marina Baja, pese a la nueva situación de emergencia (sus dos pantanos están al 11 y al 16% de su capacidad), desde la CHJ se mostraron tranquilos, ya que esta comarca cuenta con un buen sistema de interconexiones «y puede recibir agua de otros sitios», mientras que en la Marina Alta confían en la capacidad de la desalinizadora de Xàbia. Además, «se sigue trabajando en una gestión conjunta del abastecimiento con los ayuntamientos, la Diputación y la Generalitat para hacerla los más óptima posible», añadieron las mismas fuentes.

Tres en alerta

Por otra parte, el último informe de sequía de la CHJ también mantiene en situación de emergencia el sistema de explotación del Serpis (el pantano de Beniarrés, el único embalse de este sistema, se encuentra al 3,4% de su capacidad); mientras que el sistema de Marina Alta se encuentra en situación de alerta, con índices cada vez más bajos. Vinalopó-Alacantí, Turia y Palancia-Los Valles se mantienen en prealerta.

La nota positiva la pone el sistema de explotación Júcar, que abastece al área metropolitana de la ciudad de Valencia, pese a bajar ligeramente el índice, vuelve a encontrarse en la franja de normalidad (llevaba desde enero en prealerta). Sin embargo, en la zona de l'Horta, según explicó Ballesteros, se están viendo obligados a bajar el nivel de las bombas extractoras de los pozos por el descenso del nivel. Pese a ello, no existe riesgo ya que la zona cuenta con un elevado nivel de recursos.

Los pantanos dependientes de la Confederación Hidrográfica del Júcar, por tanto, cuentan en la actualidad con 1.184,76 hectómetros cúbicos de agua embalsada, lo que supone el 35,29% de su capacidad. Hace sólo un mes, la cifra rozaba los 1.300 hm3, mientras que en julio del pasado año superaba los 1.420. Especialmente bajo es el porcentaje de agua embalsada en los pantanos de Alicante (sistema Marina Baja y Serpis) que no llega al 13,5% de su capacidad, según el último parte emitido por la CHJ y fechado el 11 de julio. El sistema Turia supera por los pelos el 30% y el sistema Júcar ronda el 35%.