Las Provincias

Sanidad prevé sacar 3.500 plazas de oposiciones a lo largo de este año

Opositores antes de realizar el segundo ejercicio de la oposición de Enfermería bloqueada desde 2013. :: j. b.
Opositores antes de realizar el segundo ejercicio de la oposición de Enfermería bloqueada desde 2013. :: j. b.
  • Cuatrocientos aspirantes se presentan al segundo examen del proceso para cubrir los puestos de enfermeros bloqueados desde 2013

La Conselleria de Sanidad Universal presentará hoy a los sindicatos la composición definitiva de la oferta de empleo de 2016, que asciende a 2.400 plazas de diferentes especialidades, tanto de turno libre como de promoción interna. Además, la intención del departamento es desbloquear todos aquellos puestos que se quedaron pendientes de convocar en los años 2014 y 2015, pues pese a estar aprobados oficialmente «durmieron el sueño de los justos», en palabras del director general de Recursos Humanos, Justo Herrera. En total, dijo, se prevé que a lo largo del año salgan alrededor de 3.500 plazas de instituciones sanitarias de la Generalitat.

Herrera hizo este anuncio en el Hospital La Fe de Malilla, que ayer acogió a los más de 400 aspirantes que pasaron al segundo ejercicio de la oposición ideada para cubrir 500 plazas de enfermeros y enfermeras y que nada tiene que ver con las que se impulsarán durante 2016. La cita llegó tres años después de que se celebrara la primera prueba, pues el procedimiento ha permanecido bloqueado en los tribunales de justicia. Y no se puede olvidar que se trata de una oposición incluida en la oferta de empleo público (OPE) de 2007, que no se inició hasta 2011.

La dilatación de los plazos explica que muchos de los aspirantes salieran del edificio hablando de «liberación», mientras que el director general señaló que la demora «denota poca disposición» y «poco respeto» de los anteriores gestores populares hacia las personas afectadas.

«Era de justicia que el ejercicio llegara después de lo que hemos pasado», explicó Arancha, una de las aspirantes, en referencia al cambio en la nota de corte prevista inicialmente, detonante de la maraña judicial. Otra compañera, con lágrimas en los ojos, hablaba de «años de estrés», mientras que su pareja recordaba las vacaciones que no han podido planificar ante la posibilidad de que se convocara el segundo examen. El de ayer no era un ejercicio baladí, ya que los que consigan aprobar tendrán plaza segura al haber menos aspirantes (431) que puestos vacantes (500). Y según dijeron algunos opositores tras la prueba, las preguntas eran asumibles.

La anécdota

Justo Herrera explicó que la convocatoria se desarrolló con normalidad. No hubo incidentes, pero sí anécdotas. Algunos miembros del tribunal examinador se desplazaron a Alicante ya que dos de las aspirantes se encontraban en avanzado estado de gestación. Respecto a las 3.500 plazas, añadió que son «el inicio y no la meta» del plan de estabilidad que quiere desarrollar el Consell a lo largo de la legislatura. El objetivo, con permiso de las restricciones derivadas de las tasas de reposición, es reducir en todo lo posible el empleo sanitario temporal.

«Se trata de una necesidad organizativa del sistema. Nada más llegar nos encontramos con una tasa de interinidad del 37,75%, una auténtica barbaridad», dijo Herrera. Con la ejecución de las ofertas de empleo público anunciadas, se prevé bajar al 25,9%, aunque se quiere que en 2019 se alcance «una tasa de temporalidad técnica», siguió. El responsable de la conselleria argumentó que la alta provisionalidad no supone ahorro y lastra los derechos laborales de los sanitarios.

Por último, desveló que se quieren sacar las convocatorias de las 3.500 plazas agrupadas por especialidades teniendo en cuenta las OPE de 2014, 2015 y 2016. «Queremos que los procesos se rijan por la normalidad», añadió en contraposición con la oposición que terminó ayer.

El problema con el primer ejercicio nació a raíz de la decisión de tribunal de rebajar la nota inicialmente establecida para aprobar (28 respuestas) debido a que no la rebasaron los aspirantes necesarios para cubrir las 500 plazas. Con el cambio se superaba el millar. La medida fue recurrida por una opositora a la que el Tsjcv le dio la razón. Y el Supremo desestimó el recurso de los aspirantes que se beneficiaron de la rebaja y fueron perjudicados por esta sentencia judicial. Ayer, antes de iniciarse la prueba, se explicó que para aprobar el segundo examen se exigirían 25 preguntas correctas.

Prueba «asequible»

«Me siento liberada», explicaba Ana, que ha llegado a estudiar hasta diez horas diarias. «Tenía pánico a fallar. Pero nos han preguntado cosas asequibles. No había cuestiones trampa. Da la sensación de que se ha facilitado el aprobado», decía.

También hubo comprensión para los 'perjudicados', los que superaron la nota de corte tras el cambio pero se quedaron fuera del segundo ejercicio tras la sentencia. «La administración tenía herramientas suficientes para hacerlo bien desde el principio», señalaron Sonia y Agnes.

En los mismos términos se expresó Trini, una opositora doblemente feliz porque le fue bien y en tres días saldrá de cuentas. «A estas compañeras se les generaron expectativas que no se han cumplido, pero eran las reglas», explicó, antes de recurrir a un manido refrán adaptado a su situación: «Con suerte el niño -que se llamará Daniel- vendrá con una plaza debajo del brazo».